13/10/2026
LA INDIFERENCIA POR LO QUE ES DE TODOS
Por Jorge Latre Galicia. Foro B21
Quien tenga la competencia que la use. Y quien la tenga y no la sepa o quiera utilizar que abdique de ella, que renuncie a la misma en pro de quien tenga el más mínimo interés en su ejercicio. Y no hablaremos aquí de algo tan clamoroso y fuera de lugar, que debiera avergonzarnos como sociedad, como el estado de las eras de la merced (a menos de cinco minutos del centro de nuestra ciudad) o de la calle Santo Domingo o las propias “escaleretas” (acceso directo y natural desde las eras antes descritas); tampoco de la noticia publicada el pasado mayo acerca de los roedores en el CEIP Alto Aragón. Pondremos como ejemplo algo más mundano, no prioritario (en comparación con todo lo anterior y también por lo evidente del período transcurrido) pero también preocupante por cuanto ejemplos como el presente se replican por doquier a lo largo y ancho de nuestra ciudad, extendiendo una sensación de tedio, desidia y abandono. Basta con observar.
¿A quién corresponde el mantenimiento, pintado y adecentado del exterior del CEIP La Merced? En aquel lejano verano del año 2025 (si, 2025) se tuvo la magnífica iniciativa de repintar tanto la puerta de acceso principal de uno de los dos únicos pabellones polideportivos de nuestra ciudad como el vallado perimetral. Y el resultado es cuando menos conmovedor. La pintura gris parcialmente aplicada en la puerta principal de acceso ofrece una composición cuando menos exótica pues no parece que combine del todo ya no con el beige originario y visible en la parte superior, sino con el óxido ayer y hoy existente en aquellas otras partes que pudiera parecer que presentaban una dificultad añadida de acceso y que tan siquiera sintieron su presencia, quedando en el olvido. Qué decir del verde botella del vallado perimetral, a priori insuficiente también en su cantidad (quizás se pretendió seguir algún nuevo orden pictórico) y desconocido en aquellas partes que pudieran requerir de una escalera para su aplicación.
Con todo ello, ¿quién en su vivienda particular aceptaría la entrega del citado resultado? Si la respuesta es negativa, ¿Por qué aceptarlo en lo que es de todos? ¿Por qué sigue en el mismo estado prácticamente 18 meses después? Parece que no es de nadie pero resulta que es de todos.
La exigencia del cuidado, mantenimiento y puesta en valor del espacio público y en especial, por el impacto en generaciones venideras, de todo aquello próximo a nuestros escolares; zonas ajardinadas, parques, entornos deportivos, también calles y plazas, etc. es urgente y necesaria. No debiera ser aceptable, por acción u omisión, ni su nula adaptación a la climatología existente y que los hace inutilizables buena parte del año (resulta paradójico que queden más protegidos a efectos arquitectónicos y meteorológicos las terrazas y veladores de nuestra ciudad que los patios escolares y las zonas de juegos en los que se desarrollan nuestros jóvenes) ni el incivismo que soportan; tampoco el evidente deterioro que presentan.