17/04/2026
En un contexto internacional marcado por el retroceso de derechos, nuestro país ha dado un paso significativo: el Consejo de Ministros ha aprobado el proceso de regularización extraordinaria que permitirá reconocer derechos a cientos de miles de personas extranjeras en España.
Esta medida supone que muchas personas dejarán de vivir con miedo a ser detenidas o deportadas por acciones tan cotidianas como ir a trabajar, llevar a sus hijas e hijos a la escuela o acudir a un centro de salud. Además, fortalece los derechos laborales al reducir los márgenes de explotación basados en la vulnerabilidad. Reconocer derechos mejora la vida del conjunto de la sociedad. Es, en esencia, un acto de justicia.
Queremos también poner en valor el papel clave de la movilización social y de las organizaciones que impulsaron la Iniciativa Legislativa Popular , que ha demostrado ser un enorme exito de lucha colectiva. Las más de 600.000 firmas recogidas han sido decisivas, junto con la acción política de la izquierda en el Parlamento y el Gobierno, para hacer realidad este avance frente a las presiones de la derecha ra***ta.
Sabemos que el proceso no es perfecto, y como tantas otras medidas en procesos de negociación, han quedado fuera algunas reivindicaciones importantes, como la situación de las personas solicitantes de apatridia, en su mayoría saharauis. Izquierda Unida defenderá a todos los niveles que se modifique esta restricción. También será clave garantizar que la aplicación de la medida sea efectiva, superando obstáculos como la falta de medios o los plazos ajustados.
Frente a quienes ya anuncian recursos judiciales y promueven discursos de odio, reafirmamos nuestro compromiso: defenderemos esta regularización con firmeza y seguiremos impulsando un modelo migratorio basado en derechos, frente a las políticas restrictivas que avanzan en la Unión Europea.
Ahora es el momento de implicarnos. Hemos puesto nuestras sedes a disposición como espacios de acompañamiento y asesoramiento. Te animamos a participar activamente, colaborar con colectivos y ayudar a que esta regularización llegue a todas las personas que la necesitan.
Porque nadie debe quedarse atrás. Porque los derechos son universales. Y porque solo desde la organización y el compromiso colectivo podemos seguir avanzando.