28/09/2026
Patrimonio Sur · Predicción de las Cabañuelas - Otoño 2026
Por motivos ajenos a nuestra voluntad, este año hemos tenido que cambiar de ubicación para realizar la observación de las cabañuelas correspondientes al cambio de estación y a la entrada del otoño de 2026.
La noche de observación estuvo marcada por una Luna cercana a su fase llena, que además presentaba un visible cerco a su alrededor, una señal que tradicionalmente ha despertado especial atención entre nuestros mayores y observadores del tiempo. No en vano, un viejo y muy popular refrán isleño recuerda:
«Cerco de luna, o llueve o esnuga».
Este tipo de señales, transmitidas de generación en generación, forman parte de ese conocimiento popular del cielo y de la naturaleza que Patrimonio Sur trata de conservar, documentar y mantener vivo.
El cielo permaneció parcialmente cubierto por nubes altas y finas que, por momentos, permitían contemplar algunas estrellas. El mar se mantuvo en calma durante prácticamente toda la noche y uno de los aspectos que más llamó nuestra atención fue, precisamente, la ausencia casi total de viento.
La calma atmosférica fue especialmente significativa. Durante buena parte de la observación apenas corrió brisa, hasta el punto de que la bandera permaneció caída durante largos periodos. Únicamente registramos, en momentos muy puntuales, algunas brisas débiles procedentes del este y del sureste.
La noche se presentó cálida, húmeda y bochornosa, con temperaturas más propias del verano que de la entrada del otoño y con un mar extraordinariamente tranquilo.
Estas señales nos hacen pensar, dentro de nuestra interpretación tradicional de las cabañuelas, que este año los vientos alisios podrían haberse retirado antes de lo habitual, dando paso anticipadamente a una situación de calma atmosférica semejante a las conocidas bonanzas de octubre.
La llegada de las llamadas bonanzas de septiembre-octubre significa la retirada de los alisios lo que genera la pérdida de uno de los patrones atmosféricos que nos proporciona estabilidad climática en Canarias, lo que introduce un mayor grado de incertidumbre sobre la evolución posterior del tiempo.
La sensación durante la observación fue la de encontrarnos todavía inmersos en una auténtica noche tropical, circunstancia que podría estar anunciando una prolongación de las condiciones veraniegas y una transición hacia las condiciones propias del otoño y del comienzo del invierno mucho más cálida y pausada de lo habitual.
Nuestra interpretación para el otoño de 2026
Teniendo en cuenta todas las señales observadas, desde Patrimonio Sur interpretamos que durante este otoño podremos tener un marcado veranillo de San Miguel, cuyas condiciones podrían prolongarse o dar paso a situaciones similares durante buena parte de la estación.
Esperamos, por tanto, un otoño predominantemente estable, cálido y seco, aunque interrumpido ocasionalmente por episodios puntuales de calima y aumentos significativos de las temperaturas.
Durante octubre podrían mantenerse unas condiciones muy cercanas a las estivales, con días cálidos, noches agradables y escasas precipitaciones.
A medida que avance noviembre, esta tendencia a la estabilidad podría mantenerse, aunque con algunos episodios puntuales de calima y calor. A finales de noviembre y comienzos de diciembre no descartamos nuevas entradas de aire cálido procedentes del continente africano.
Las lluvias, según nuestra interpretación de las señales observadas, serían escasas en términos generales. Sin embargo, el cerco observado alrededor de la Luna introduce también, según la tradición popular, una señal asociada a posibles cambios de tiempo. Por ello, no descartamos que puedan producirse episodios aislados de inestabilidad que rompan temporalmente la tendencia general de estabilidad.
Uno de los aspectos que más incertidumbre nos genera este año es la aparente retirada anticipada de los vientos alisios. Tradicionalmente, estos vientos contribuyen de manera importante a configurar el tiempo habitual de Canarias y su debilitamiento puede favorecer situaciones atmosféricas diferentes a las acostumbradas.
Esta circunstancia podría permitir que otros patrones atmosféricos tengan una mayor influencia sobre las islas. Por este motivo, estaremos especialmente atentos a la evolución de las perturbaciones y de los sistemas tropicales que puedan desarrollarse o desplazarse por el Atlántico próximo a Canarias.
En nuestras observaciones no apreciamos vientos procedentes del cuadrante oeste o noroeste que pudieran indicarnos claramente la apertura de un corredor por esa dirección, por lo que las cabañuelas no nos señalan actualmente esa posibilidad de forma evidente. Sin embargo, la ausencia anticipada de los alisios introduce este año un elemento de incertidumbre que tendremos que seguir observando.
Un otoño con sabor a verano
En términos generales, nuestra predicción tradicional apunta hacia un otoño de 2026 cálido, estable y con pocas lluvias, en el que las condiciones propias del verano podrían prolongarse durante buena parte de la estación.
Será, según nuestra interpretación, una transición lenta hacia el invierno, con periodos de calor, posibles episodios de calima y numerosas jornadas de estabilidad atmosférica.
Con el paso de las semanas tendremos, no obstante, un aliado natural: las noches serán progresivamente más largas. El aumento de las horas nocturnas permitirá que la superficie terrestre vaya perdiendo parte del calor acumulado durante el día, favoreciendo poco a poco noches más frescas, aunque durante las horas centrales continúen registrándose temperaturas agradables o incluso cálidas.
Desde Patrimonio Sur seguiremos observando la evolución del tiempo durante los próximos meses y compararemos posteriormente esta predicción tradicional con los datos meteorológicos registrados realmente en Canarias.
Disfruten de este otoño y de este particular veranillo que, si las señales observadas se cumplen, podría prolongar durante buena parte de la estación unas condiciones más propias del verano que del invierno.