27/10/2026
Un paseo, dos causas y 310 vacunas
El pasado 25 de octubre cambiamos el domingo de sofá por un paseo con un objetivo muy claro: seguir sumando pasos para conseguir un mundo libre de polio.
A las 11:30 nos reunimos en el aparcamiento de la Playa del Pinet, donde instalamos nuestro stand informativo sobre la polio y punto de encuentro de todos los participantes. Repartimos las gorras rojas de End Polio Now, guantes y una bolsa de basura para cada uno… porque nuestra caminata iba a tener doble propósito: caminar por la polio y cuidar nuestro entorno.
Y empezamos a andar:
Desde el inicio de la ruta del Pinet, dentro del Parque Natural de las Salinas de Santa Pola, las bolsas empezaron a llenarse mientras avanzábamos entre dunas y pasarelas. Por el camino tuvimos incluso premio: flamencos a la vista.
Pasamos por la primera caseta de observación y continuamos hasta la torre de vigilancia, donde hicimos una parada para recuperar fuerzas y nuestra segunda foto de grupo, esta vez acompañados de nuestros carteles por el fin de la polio.
Seguimos hasta llegar a la Playa del Pinet, donde hicimos la tercera foto de grupo y volvimos a levantar nuestros carteles para recordar por qué estábamos allí: .
Después, regreso por la playa hasta el aparcamiento. Para algunos, el paseo terminaba allí. Para otros, todavía quedaba una parte importante de cualquier actividad rotaria: sentarnos juntos a la mesa, compartir conversación y disfrutar de una comida de convivencia.
En esta jornada participaron por el Rotary E-Club Mediterráneo nuestro presidente Paco Rosser, la vicepresidenta y presidenta de imagen publica Gloria Romera, José Antonio Cámara, secretario y macero, Jose Maria Bailen, tesorero, Jesús López Cámara, presidente del Comité de Proyectos, Yolanda Cerezo, presidenta del Comité de la Fundación Rotaria, además de Pilar Zurita, Mihail Serban y Josefina Cerezo.
También nos acompañaron José Luis Andía y Alina Marín, en representación del Rotary Club de Guardamar del Segura, y numerosos amigos que quisieron poner sus pasos al servicio de una buena causa.
Y entre todos conseguimos algo que nos hace volver a casa especialmente contentos: recaudar el equivalente a 310 vacunas contra la polio.
Una mañana de caminar, recoger residuos, observar flamencos, hacer fotos, compartir mesa y, sobre todo, seguir dando pasos hacia el día en que la polio sea historia.
Porque cada paso cuenta.
Cada vacuna cuenta.
Y cada persona que se suma nos acerca un poco más al día en que podamos decir: polio, nunca más.