28/06/2026
Como cada año cuando el calendario del mes de junio va llegando al final, los socios de AEPA2015 se trasladan de su sede de la calle Lola Peche a la Feria Real de Algeciras concretamente a la caseta El Anclote, que desde hace varios años nos ceden para la celebración de nuestra comida de feria, gracias a su presidente y socio de AEPA, Francisco Sánchez.
La cita, ya casi una tradición dentro de la propia tradición, reunió a buena parte de los socios de la Asociación de Emprendedores del Patrimonio Algecireño en una jornada pensada para celebrar, sin más pretensión que esa, el cariño que se tienen los unos a los otros después de tantos años compartiendo la Historia de Algeciras, charlas sobre calles, fiestas, iglesias y conventos, barcos y personajes que hicieron de Algeciras lo que es, esta vez el protagonista era el presente: la mesa puesta, los amigos cerca y la Feria como excusa perfecta.
El recinto se llenó pronto del bullicio propio de estas ocasiones. Las conversaciones saltaban de una punta a otra de la mesa, mezclando recuerdos de ferias pasadas con las anécdotas de nuestras actividades de este semestre pasado. No faltaron los brindis y los agradecimientos a quienes con su trabajo silencioso hacen posible que la Asociación siga creciendo año tras año.
El almuerzo, generoso y sin prisas, fue desfilando junto con vinos de la tierra servidos en su temperatura justa, después de los postres por cortesía de la socia Isabel Pérez ganadora del certamen literario de microrrelatos de feria a través del Ceper Al-yazirat brindamos con cava y degustamos deliciosos pastelillos.
Como viene siendo tradición en los últimos almuerzo de feria, hicimos entrega de una placa de reconocimiento por su calidad personal, por sus conocimientos sobre Algeciras, por el cariño que todos le tenemos al exalcalde de Algeciras Don Emilio Lledó que por motivos de salud no pudo asistir, en este caso la placa la recogió el socio Diego Pérez, tras una intervención de todos los Presidentes que ha tenido nuestra Asociación.
Y como no podía faltar en una feria algecireña que se precie, la música en vivo fue tejiendo el ambiente de la tarde con el grupo musical Ipanema. Se bailaron pasodobles y las palmas acompañaron las sevillanas que algunos socios se atrevieron a bailar entre risas y sobre todo con muy buen ambiente.
Lo que se vivió la tarde de ayer fue, en el fondo, lo que mejor sabe hacer esta asociación: tender puentes entre las personas, igual que los tiende entre el pasado y el presente de su ciudad. Porque si AEPA2015 dedica su empeño a que Algeciras no olvide su historia, esta comida de Feria fue el recordatorio de que la auténtica hermandad también se escribe, plato a plato y copa a copa, alrededor de una mesa.
Manuel Jiménez Alcaraz