Exposala Juguetes

Exposala Juguetes Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Exposala Juguetes, Organización sin ánimo de lucro, Cruz, 13, Alfarnate.

20/12/2025
09/09/2025
¡También Holanda ha venido a Alfarnate!
09/02/2025

¡También Holanda ha venido a Alfarnate!

El fraile del tiempo de Borrás. Publicidad de mis paisanos los Hnos. López, apodados en Málaga los Leones.
06/06/2024

El fraile del tiempo de Borrás. Publicidad de mis paisanos los Hnos. López, apodados en Málaga los Leones.

Donde juguetes y cerezas residen en alianza. Museo del juguete con sakura. Alfarnate.
05/04/2024

Donde juguetes y cerezas residen en alianza. Museo del juguete con sakura. Alfarnate.

31/01/2024

HISTORIAS DEL MUSEO DE JUGUETES. ALFARNATE.

El Padre Luis Coloma, un jesuita escritor del cambio de siglo, cierta vez fue encargado por la reina regente Maria Cristina de Austria, madre de Alfonso XIII y tatarabuela del hoy, también rey, Felipe VI, para escribir un cuento. Aunque parezca raro, también la reina, aparte sus menesteres de reina, era madre. ¡Sí! Un cuento. Un cuento para Buby, que era como cariñosamente llamaba María Cristina a Alfonsito en la intimidad. Y el cura, diestro por sus muchos kilómetros de tinta, echó mano de la ancestral tradición del ratón Pérez para escribir el cuento y abrir las ilusiones del niño. Y así fue como supimos que Pérez hacía su vida en una lata de galletas de la marca inglesa Huntley & Palmers, en los sótanos de la confitería Prast, una de las más postineras de Madrid, actualmente extinta, en la calle del Arenal. Yo no estoy seguro, pero creo que allí, en la casa donde estuvo Prast, aún podemos visitar el Museo del ratoncito Pérez.

HISTORIAS DE MUSEO. ALFARNATE. EL PRIMER JUGUETE DE LA VIDA.Cada juguete guarda tras de sí una historia que contar. Hay ...
06/11/2023

HISTORIAS DE MUSEO. ALFARNATE.

EL PRIMER JUGUETE DE LA VIDA.

Cada juguete guarda tras de sí una historia que contar. Hay que oír a los juguetes y hay que leer sus historias. Son sabrosas.
En los tiempos medievales, tocaban a las puertas del castillo los bufones para ganarse la vida haciendo reír al ocioso, obeso y aburrido señor feudal. El bufón se acompañaba de un bastón acabado en cabeza tallada con gorro de cascabeles, tal cual él mismo. Se denominaba en francés "marotte". De ahí maduraron las muñecas tipo marotte, sin piernas y sostenidas por un palo que, como eje, servía para hacerlas girar con son de musiquilla. Pues estas muñequitas llegaron una vez a hacerse fijas y quedaron reducidas a un cascabel con mango. Y se llamó definitivamente sonajero, naciendo así el primer juguete de la vida.

HISTORIAS DE MUSEOMAGIANo solo al género infantil, sino también al género maduro, los juguetes siguen sorprendiendo con ...
29/10/2023

HISTORIAS DE MUSEO

MAGIA
No solo al género infantil, sino también al género maduro, los juguetes siguen sorprendiendo con su magia. Y es que la magia de un juguete es tan pegajosa que no se desprende al paso de 100 años. Eriza el vello, saca lágrimas, revive el pasado, nubla la vista… Es un regocijo observar el cambio de expresión de un visitante al llevarse ante los ojos un aparato estereoscópico y observar una tarjeta que en sus manos muestra un blanco y negro atardecido de los tiempos de maricastaña. Y es que al mirar por el aparato, la escena sosa cobra ante los ojos del espectador un panorama en 3-D y a todo color. Aquella foto doble con tonalidad de cadáver se le ha vuelto, como a Lázaro, llena de vida tras los visores del estereoscopio. Atención: ¡antes de que se inventara la fotografía a color! Repito, es un regocijo ver su cambio de expresión, tras la sorpresa. ¿Cómo es posible? —murmura—. Y es que ya en aquel tiempo se usaba la técnica del tissue a la albúmina, consistente en aplicar unas anilinas al dorso de un papel traslúcido que iba adherido al marco de cartón de la estereotarjeta… Pero en lugar de contarle todo este cuento, que aburre un poco, yo simplemente contesto: ¡Magia!

19/10/2023

HISTORIAS DE MUSEO

MÁS CUENTO QUE CALLEJA

En nuestra exposala —cómo no— damos cabida a una serie completa de los cuentos de Calleja, presidida por una cajita de lata primorosa para albergarlos y mantenerlos a salvo, como si fuera un tesoro hallado en una mansión abandonada con efluvios del XIX. En fin, no deja de ser una ilusión, pero os cuento para justificarme:
Don Saturnino Calleja fue un burgalés natural de Quintanadueñas. Escritor, pedagogo, investigador, editor… Y dueño de la editorial Calleja. Dedicó su vida a procurar la alfabetización de España, a la vista de que en dicho siglo solo un 25% de la población presumía de dominar las disciplinas de leer y escribir. Con sus publicaciones cambió el rumbo de la didáctica tradicional, podrido ya por la propia acción descomponedora de la materia, haciendo más atractivos los textos a base de ilustraciones y portadas magníficas, tanto para niños como para docentes. Así Calleja se convertía en el líder de los maestros españoles y dignificaba la profesión al fundar la revista La Ilustración de España, con todo su ideario vertido en el Magisterio, corriendo el año de 1884, amén de la creación de otras organizaciones.
Además de enciclopedias, atlas, medicina, ciencia… Don Saturnino publicó unos cuentecitos tamaño cromo, muy atractivos a los ojos del niño, y los hizo llegar con muy reducidos márgenes de ganancia, a las escuelas más oscuras y perdidas de los barrancos españoles. Y allí los niños conocieron a los Grimm y a Andersen. A veces —me cuentan— tuvo Don Saturnino que poner dinero encima. Para abaratar el coste, después de pagar a escritores como fuera un joven Juan Ramón Jiménez, entre otros, él mismo, de su mano, escribió lotes de cuentos. Tantos que se quedó el dicho “tener más cuento que Calleja” en la despensa de nuestro idioma y dejó de herencia aquellos finales que a pie de cuna contaban las madres a sus hijos, diciendo “… y fueron felices y comieron perdices”.
Don Saturnino pasó a ser un sepulcro injustamente olvidado, como tantos quijotes que fueron en esta España. Aparte Quintanadueñas, ¿habrá algún colegio que lleve su nombre? No sé por qué existe tanto maestro obseso por el homenaje de quien no hizo nada por la escuela y echar el polvo encima de los que se desvivieron por ella. Y es que hasta el santo de Calasanz no pinta ya nada. A mí, como maestro, me indigna. No me queda otra que empinar una cerveza y brindar por Calleja. Aquí hay materia para un libro, pero no soy de extenderme.

HISTORIAS DE MUSEO. ALFARNATE.La rubia y el franciscoano.Don Emilio Mandly, de la malagueña saga Mandly, fue mi viejo pr...
07/10/2023

HISTORIAS DE MUSEO. ALFARNATE.
La rubia y el franciscoano.

Don Emilio Mandly, de la malagueña saga Mandly, fue mi viejo profesor de ciencias. A veces se mostraba escéptico ante situaciones llamativas y soltaba aquella recurrente frase de “No sé hasta qué punto será verdad”, que quedaba más educado que decir que cosa tal era mentira.
Don Agapito Borrás, de la juguetera marca Borrás de Mataró, fue un avispado empresario que empezó fabricando y sembrando España de unos frailes que señalaban el tiempo atmosférico con una varita sobre una escala de estados. Eran higrómetros autómatas de cartón. Donde menos esperabas te dabas con uno de aquellos sabios frailecillos. Detrás de un mostrador, en la barra de un bar, en un escaparate, sobre la Telefunken… O sea, España hecha un puro convento franciscano. Muy románticos. Muy bonitos. Muy originales. Pero, claro, el misterio estaba en qué tipo de motor o magia hacía mover el brazo y poner la capucha al sujeto. Algo había dentro de unos tubitos de cinc por la parte de atrás del cartón, a hurtadillas del público. Borrás guardó el secreto hasta que los listillos lo pillaron. Se trataba, decían unos, de un pelo de crin de caballo. Otros, que no… que era una tira de tripa seca. Y los más listorros de los listillos, yendo más allá, dijeron que en los tubitos había alojados cabellos de mujeres rubias, jóvenes y de raza eslava. ¿Por qué tanta exigencia? Pues porque este era el cabello más susceptible de enroscar o estirar al contacto con la humedad de ambiente. Imaginaos un humilde franciscano jugueteando con los cabellos de la Sharapova. No sé vosotros, pero yo, al imaginar tal escena, noto algo de erotismo surrealista, tipo película ibérica maléfica. Por eso digo como mi viejo profesor: No sé hasta qué punto será verdad.

Dirección

Cruz, 13
Alfarnate
29194

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Exposala Juguetes publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Organización

Enviar un mensaje a Exposala Juguetes:

Atajos

Compartir