15/06/2026
CURRI Y NEMO, DOS DE NUESTROS INVISIBLES
Rescatamos a Curri y Nemo cuando apenas tenían un mes de vida. Los dos hermanitos llegaron con los ojos gravemente dañados por el herpesvirus felino. Curri pesaba menos de 150 gramos y ambos necesitaban biberón, aunque él requería tomas más frecuentes porque era tan pequeñito que apenas podía alimentarse.
Fueron semanas muy duras. Además de los biberones, había que limpiar y medicar sus ojitos entre seis y ocho veces al día: gotas, antivirales, antibióticos y antiinflamatorios. Al principio incluso era necesario supervisarlos constantemente para evitar que se hicieran daño sin querer mientras jugaban. Cada uno tenía su propia caja para proteger sus ojos.
Curri perdió un ojito y luchamos muchísimo para salvar el otro. Nemo consiguió conservar ambos, aunque uno quedó sin visión.
Tiempo después apareció una familia interesada en Curri, pero la adopción apenas duró dos días. Las secuelas que arrastra no son fáciles de asumir y, desde entonces, es uno de esos gatos que la asociación cuida para siempre.
Curri tiene mucosidad crónica, no tiene olfato y creemos que tampoco gusto. Su visión reducida le impide saltar a lugares altos y es propenso a la obesidad porque nunca parece sentirse saciado. Necesita limpieza y lubricación diaria en su único ojito, que además no debe exponerse al sol directo... algo complicado para un gato al que le encanta tumbarse al solecito.
Y aun así, Curri es un gato maravilloso. Cariñoso, dulcísimo, empático y paciente. Ha ayudado a socializar a otros gatos que han pasado por nuestras casas de acogida para que pudieran encontrar una familia. Cuando lo llamas, siempre acude.
❤️ Porque no todos nuestros gatos encuentran un hogar. Algunos se convierten en nuestros invisibles, aquellos a los que cuidaremos durante toda su vida. Y Curri es uno de ellos.