09/03/2026
En Badalona han mu**to cuatro personas sin hogar en apenas dos meses. Cuatro vidas que terminaron en la calle y que nos recuerdan una realidad que no podemos ignorar: la falta de vivienda, de recursos y de respuestas públicas suficientes.
Estas muertes también interpelan directamente a las administraciones públicas. Cuando una persona muere en la calle no estamos ante un hecho inevitable, sino ante el fracaso de las políticas de vivienda y de protección social. Sin recursos suficientes, sin prevención y sin acceso real a vivienda, las personas más vulnerables seguirán quedando fuera del sistema.
La vivienda es un derecho, no un privilegio. Por ello, desde las entidades sociales seguiremos recordando algo básico: sin hogar no hay dignidad y sin políticas públicas no hay solución.