12/05/2026
No puede seguir pasando.
No se pueden retirar los bebés a las gatas de colonias comunitarias simplemente porque molestan o porque alguien no quiere verlos en su propiedad, esperando después que una asociación aparezca para hacerse cargo y resolver el problema.
Separar a unos cachorros tan pequeños de su madre es cruel e irresponsable. Los bebés necesitan seguir mamando, desarrollándose y aprendiendo junto a ella. Lejos de su madre, muchos acabarán enfermos o muriendo.
Y mientras tanto, la madre también sufre. La separación brusca puede provocarle mastitis, infecciones y un enorme estrés buscando desesperadamente a sus crías.
La solución nunca será arrancar bebés de una colonia.
La solución es esterilizar.
La solución es que los ayuntamientos cumplan la ley.
La solución es dejar de tratar la vida de estos animales como si no importara.
No podemos normalizar tanta crueldad.