28/12/2025
Autoridades ambientales y organizaciones ecologistas advierten que la tradicional quema de monigotes en Ecuador continúa generando niveles preocupantes de contaminación del aire cada fin de año.
Durante la última celebración, las mediciones de calidad del aire en ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca y Ambato registraron incrementos de entre 300% y 500% en partículas PM2.5 y PM10, consideradas altamente dañinas para la salud.
Expertos explican que los monigotes elaborados con papel, cartón, aserrín, pinturas, aerosoles, plásticos y ropa vieja liberan una mezcla tóxica de humo, dióxido de carbono, metales pesados y microplásticos al ser quemados. Esto afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.
Además, los residuos no quemados suelen terminar en calles y alcantarillas, generando contaminación adicional en ríos y quebradas cuando son arrastrados por la lluvia.
A pesar de que varios municipios han promovido alternativas más limpias —como concursos de monigotes sin combustión, materiales biodegradables o celebraciones simbólicas sin fuego— la práctica sigue siendo parte central de la cultura ecuatoriana.
Ambientalistas recuerdan que mantener la tradición es posible, siempre que se transformen los materiales y se evite el uso de sustancias tóxicas, apuntando hacia una celebración más segura y sostenible.