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¡Por un Ecuador Amazónico!

1.- Es gloria de Quito el descubrimiento del río Amazonas

Detrás de esta bella y precisa frase, acuñada por un cronista español en 1542 de la aventura descubridora, está una realidad incontrovertible, que no puede ser ocultada por los requiebros jurídicos de la interpretación peruana, y es el hecho de que los expedicionarios salieron de la ciudad de Quito, que en su inmensa mayoría eran quiteños por nacimiento (los indios) o vecinos de la Gobernación de Quito (los españoles) y que sus recursos, bagajes y acémilas habían sido proporcionados también por el territorio quiteño. Es más, no figuraba entre ellos ninguno que pudiera llamarse peruano.

Otras razones que comprueban que la expedición fue concebida y planificada en Quito, y que salió de esta ciudad y no del Cuzco, son la lejanía temporal entre el paso de Gonzalo Pizarro por el Cuzco y su salida hacia "el país de la canela", y la ruta misma de su expedición descubridora, que avanzó de Quito hacia el Oriente por la vía indígena de Papallacta y Baeza, hasta llegar al Coca, desde donde Orellana siguió por el Napo hasta encontrarse con el Amazonas, el 12 de febrero de 1542.

En cuanto a lo primero, salta a la vista la falta de continuidad entre el viaje de Gonzalo Pizarro del Cuzco a Quito y su nuevo viaje de Quito al Oriente, fenómeno que la historiografia peruana trata de explicar aduciendo que "la expedición llegó a Quito y se quedó varias veces porque había que buscar nativos que hablaran castellano, y supieran hacer balsas".