25/11/2025
En Ecuador, cada día una mujer desaparece entre el silencio, el miedo y la indiferencia.
Aquí, donde la vida debería florecer, demasiadas voces son apagadas antes de tiempo.
El 25N no es solo una fecha: es el grito de quienes ya no están, el dolor de quienes sobreviven y la fuerza de quienes se niegan a rendirse.
No podemos normalizar lo que nos rompe. No podemos aceptar que ser mujer signifique estar en peligro.
Que este día nos recuerde que cambiar la historia del país es urgente, y empieza por no callar, no justificar y no mirar a otro lado.
Ecuador merece ser un lugar seguro para todas. Y hasta que lo sea, no dejaremos de alzar la voz.