25/09/2025
Ayer 23 de septiembre se cumplieron 179 años desde que Neptuno, el octavo planeta del Sistema Solar, fue descubierto en 1846. Este descubrimiento amplió nuestros horizontes sobre el universo.
Este gigante gaseoso, el cuarto más grande en cuanto a su diámetro y el tercero en masa, es el último de los planetas conocidos más alejados del Sol.
Sin embargo, su hallazgo no solo representó un logro científico, sino que también desató una disputa entre Francia y Gran Bretaña sobre quién merecía el reconocimiento por su descubrimiento.
La disputa se inició en el año 1821, cuando el astrónomo francés Alexis Bouvard publicó su trabajo sobre la órbita de Urano. Al observar irregularidades en las trayectorias de este planeta, Bouvard sugirió que tales perturbaciones deberían ser causadas por otro cuerpo celeste.
Dos décadas más tarde, en 1843, el británico John Couch Adams aplicó las matemáticas para calcular la órbita de un supuesto octavo planeta basado en las anomalías observadas en Urano.
Adams envió sus cálculos al Astrónomo Real británico, sir George Airy, quien, intrigado, solicitó más detalles. Aunque Adams se dispuso a responder, nunca llegó a enviar una respuesta completa.
Mientras tanto, el francés Urbain Le Verrier también había realizado sus propios cálculos sobre el supuesto planeta. En 1846, el astrónomo británico John Herschel se involucró, respaldando la idea de usar cálculos matemáticos para buscar al misterioso planeta. Herschel convenció a su colega James Challis para que iniciara la búsqueda.
Sin embargo, Challis, quien no estaba muy motivado, empezó sus trabajos con retraso en julio de 1846.
Por su parte, Le Verrier logró que el astrónomo alemán Johann Gottfried Galle su uniera a su causa y comenzara a buscar el planeta.
Sorprendentemente, Galle y su equipo encontraron Neptuno la misma noche del 23 de septiembre de 1846, exactamente en la posición que Le Verrier había predicho.
Mientras tanto, Challis descubrió más tarde que él también había observado el planeta en agosto, pero no se dio cuenta en ese momento de la importancia de sus observaciones.
El descubrimiento de Neptuno provocó una intensa competencia entre británicos y franceses. Ambas naciones se disputaron el crédito por el descubrimiento, cada una defendiendo a sus astrónomos.
No obstante, con el tiempo, la comunidad científica internacional alcanzó un acuerdo y se reconoció a ambos, tanto a Le Verrier como a Adams, por sus contribuciones al hallazgo.
Imagen. La anécdota de Neptuno, el octavo planeta del Sistema Solar, es que su hallazgo ocurrió el 23 de septiembre de 1846, y no fue uno, sino dos astrónomos quienes lo hicieron.
Urbain Le Verrier, de nacionalidad francesa y John Couch Adams, británica, descubrieron el plante Neptuno, un hallazgo que fue verificado por el alemán Johann Gottfried Galle.