21/10/2025
QQ∴ HH∴ y HHnas∴
En sus grados y oficialidades.
Me gustaría empezar con una frase entregada al Profano el momento de su recepción en nuestra Orden:
"Al hombre leal, dadle la luz".
Esta simple y profunda Frase genera un sinnúmero de preguntas, y lleva a la reflexión, en la Orden buscamos la verdad a través de la LEALTAD y por ende la LUZ, que es el conocimiento, y este nos lleva a la conciencia de nuestro ser.
Pero, en esta ocasión desarrollemos estos puntos y consideremos que, juntos podremos develar, como buenos constructores.
Empiezemos por la búsqueda de la verdad, como masones, nos caracterizamos por "no" ser dueños de la verdad, parte de nuestro caminar masónico es buscarla, construirla y encarnarla. Cada paso que damos en la búsqueda de nuestra verdad, nos permite encender esa luz de conciencia en nuestro interior, y reflejarla en cada uno de nuestros hermanos.
Cada vez que devastamos la piedra bruta, reflejada en nuestras acciones, palabras y gestos, deben ser piedras para la construcción de nuestro templo interno, el templo de SALOMON.
Cuando iniciamos en el recorrido, estamos ciegos, despojados de la luz, sumidos en la obscuridad de la confusión, más cuando buscamos esa verdad y nos despojamos de nuestros egos mal llevados, la ignorancia, el prejuicio; poco a poco alcanzamos la Claridad, esa luz en la compresión.
Pero quien es nuestra Luz de conciencia?, nuestro VML:. Con sus enseñanzas, reflejarnos su luz de experiencia, de aprendizaje y sobre todo enseñarnos el camino para construir una verdad dentro de una conciencia plena.
Y esa enseñanza nos invita a construir un Oriente personal, en donde prevalece las características de nuestro sol, la rectitud, la lealtad, la hermandad, la verdad.
Recordemos que los Masones tenemos dos tipos de luz en nuestro camino en la construcción de la verdad:
La Luz externa: es aquella que esta en las enseñanzas con los hermanos, la familia, la filosofía, las artes y la ciencia.
Una luz interna que surge de la reflexión de nosotros, nuestras vidas y como aportamos. Del silencio, porque es ahí donde mas aprendemos, de la virtud y el contacto con nuestra esencia y espiritualidad.
La luz y la verdad no se enseñan, se revelan en cada paso que damos, en cada símbolo, herramienta y sobre todo en cada práctica de nuestro ritual, mientras más estamos en esa conciencia de apertura a recibir las enseñanzas, la luz y el camino se vuelve un poco más brillante y cálida.
Cerremos con estas preguntas de reflexión:
¿Qué significado tiene para mí “pedir la Luz”?
¿Puedo reconocer el Oriente dentro de mí?
¿Reconozco en mi vida los momentos en que la Luz interior ha disipado mis sombras?
Hermano, la Luz que buscas no está en las lámparas del templo ni en los libros del mundo.
Habita en ti, en la conciencia que se abre, en la mirada que ve más allá de la forma.
He dicho
M∴ M∴ María Fernanda Morejon C.
P∴ V∴
“Vivan felices y saludables para la mayor gloria de la Stricta Observancia Templaria
¿𝐄𝐬𝐭𝐚́𝐬 𝐋𝐢𝐬𝐭𝐨 𝐏𝐚𝐫𝐚 𝐑𝐞𝐜𝐢𝐛𝐢𝐫 𝐥𝐚 𝐋𝐮𝐳?
"Al hombre leal, dadle la luz"
𝐒𝐢 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐥𝐚𝐛𝐫𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐞𝐧𝐚𝐧 𝐞𝐧 𝐭𝐮 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐫, 𝐬𝐢 𝐬𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐞𝐥 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐬𝐜𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐥𝐚 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐛𝐮𝐬𝐜𝐚𝐫 𝐭𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝, 𝐥𝐚 𝐌𝐚𝐬𝐨𝐧𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐄𝐬𝐭𝐫𝐢𝐜𝐭𝐚 𝐎𝐛𝐬𝐞𝐫𝐯𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐓𝐞𝐦𝐩𝐥𝐚𝐫𝐢𝐚 𝐭𝐞 𝐚𝐛𝐫𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐫𝐭𝐚𝐬‧
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