10/04/2026
El Ecuador vive una crisis que no puede ocultarse tras discursos oficiales ni campañas mediáticas. La indignación del pueblo crece frente a un gobierno que ha elegido el camino de la persecución y el miedo.
Las organizaciones sociales que defienden la justicia son sancionadas y criminalizadas, mientras se imponen tratados disfrazados de seguridad que comprometen nuestra soberanía. Se nos habla de progreso, pero la realidad es otra: no hay trabajo digno, no hay medicinas en los hospitales, y el miedo se ha convertido en política de Estado.
La consulta popular, que debía respetar la voz ciudadana, ha sido manipulada. Se ignoran los mandatos contra la minería, se violan los derechos de la biodiversidad ecuatoriana y se atropella la vida de los pueblos ancestrales que defienden la tierra.
A esta lista de agravios se suma la vulneración sistemática de los derechos de las mujeres y disidencias, quienes enfrentan violencia, discriminación y exclusión en un país que debería garantizar igualdad y respeto. La falta de políticas reales de protección y equidad demuestra el abandono de quienes más necesitan justicia.
Además, se debilita la descentralización de los gobiernos autónomos, arrebatando competencias y recursos a las comunidades, concentrando el poder en pocas manos y negando la posibilidad de que los territorios decidan sobre su propio futuro.
Pero no olvidamos. Tenemos memoria, y en ella están grabados los nombres de Ismael, Josué, Nehemías, Steven, Edison Farinango, Efraín Fuerez, Rosita Paqui y José Guamán. Por ellos y por todas las vidas que han sido arrebatadas o violentadas, nosotras y nosotros nos mantenemos en resistencia.
GRITAMOS:
- Contra la persecución y el miedo.
- Contra el engaño mediático que oculta la precariedad.
- Contra la vulneración de derechos de mujeres, disidencias y pueblos ancestrales.
- Contra la concentración del poder que destruye la autonomía local.
- En memoria de quienes ya no están, pero cuya lucha nos sostiene.
ECUADOR NO ES TU HACIENDA!