Colectivo Quito en dos tiempos

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El colectivo social y cultural “Quito en dos tiempos” (pasado y presente)tiene como objetivo estudiar la historia de la ciudad, desde renovadas aristas, a fin aportar a la democratización del conocimiento, con fuentes documentadas .

¡Gracias por ser una de las personas que más interactuó esta semana y por estar en mi lista de participación semanal! 🎉 ...
10/08/2026

¡Gracias por ser una de las personas que más interactuó esta semana y por estar en mi lista de participación semanal! 🎉 José Batallas, Fabricio Fernando Bastidas, Magy Villacres, Alberto Gerardo Segovia Chica, Animalanzas Para Niños

10/08/2026

Fragmento del documental el grito sublime, 10 de agosto de 1809.

EL ORIGEN Y VASIJA DE BARROVERSIÓN DE GONZALO BENITEZMe encontré en la calle Guayaquil con el Oswaldo Guayasamín y nos i...
05/08/2026

EL ORIGEN Y VASIJA DE BARRO

VERSIÓN DE GONZALO BENITEZ

Me encontré en la calle Guayaquil con el Oswaldo Guayasamín y nos invitó, pues, a una reunión en su casa para el viernes siete de noviembre de 1950 a las siete de la noche; pero recién podíamos ir después de la Radio a las nueve y media. “A la hora que quieras”, me dice, “y por favor invítale al Valencia”.

Así que fuimos a donde el Oswaldo, pero no tenía la casa de ahora sino que vivía donde el papá, al frente de la Basílica.
Llegamos como a las diez y media y les encontramos ya medios avanzados. Fuimos con una guitarrita mía que después rompió el Valencia en una reyerta. No ve que le prestaba mi guitarra para sus serenatas; así, que él se había defendido con la guitarra y me entregó el mango no más...

En la fiesta había unos 80 invitados entre poetas, pintores y alumnos de la Escuela de Bellas Artes de La Alameda. Ahí nos pidieron que cantemos y después del canto ya se hicieron grupos, así es que me fui a donde tomaban menos y el Valencia se fue a donde estaban dándole duro.

Ahí le veo al Jorge Carrera Andrade que estaba ilusionado con un cuadro del Oswaldo llamado El Origen. El cuadro estaba todavía fresco y hasta me manché los dedos. En la pintura había una vasija de barro y, dentro de esta, unos esqueletos pequeños, de niños. El Oswaldo explicó que los Incas enterraban a sus familiares dentro de la vasija junto con alimentos. Se impresiona el Jorge Carrera y le vemos que se va a la biblioteca, coge un libro y en la contratapa se puso a escribir una estrofa:

Yo quiero que a mí me entierren
como a mis antepasados
en el vientre oscuro y fresco
de una vasija de barro.

Nos impresionó a nosotros también... Cuando en eso coge el libro el poeta Hugo Alemán y debajo escribe otra estrofa:

Cuando la vida se pierda
tras una cortina de años
vivirán a flor de tiempo
amores y desengaños.

Y para susto de todos coge el libro el pintor Jaime Valencia que escribe un cuarteto muy lindo:

Arcilla cocida y dura
alma de verdes collados
barro y sangre de mis hombres
Sol de mis antepasados.

Entonces cogí el libro porque dije a mí me toca poner alguna cosita, cuando en eso me arrancha el Jorge Enrique Adoum y me dice: “Ve, vos después cantarás”.

Cogió el libro, corrigió cosas y puso la cuarta estrofa:

De ti nací y a ti vuelvo
arcilla, vaso de barro
con mi muerte yazgo en ti
de tu polvo apasionado.

Terminado eso, se dieron las vueltas, nadie sabía quién iba a poner música, qué se iba a hacer con la letra. Serían las doce y media. Cuando le veo al Jorge Carrera Andrade que se acerca donde mí con el libro. Entonces me dice: “Vea Gonzalo, esto con música tiene que ser una belleza”. Pensé y le dije: “Bueno”, así es que cogí la guitarra.

¿Y ahora qué hacía? El Potolo estaba dándole al chupe y era muy difícil concentrarse con la bulla de la gente, pero como ya le acepté, bajé unas gradas con luz que había al fondo, agarrado la guitarra y el libro. Me demoré cerca de una hora y, cuando ya estuvo, regresé y encontré a mi compañero Valencia medio dormido en un sillón.

Total que le levanto y le digo: “Primero oíme cantar”.

No le gustó y me dice: “Pero vos le has puesto un ritmo cadencioso“. Le digo: “No, porque la música tiene que estar de acuerdo al sentido de la letra”. “No, me dice, ponéle ritmo de albazo”. Le dije que no, porque el ritmo de danzante es telúrico. No acepto que le cambies.

Y como él siempre decía que es hincha del Aucas y que nunca pierden, cuando mucho empatan, le dije que yo era de la Liga y que ahora sí él iba a perder, ni siquiera a empatar. Así que le fui obligando y, como tenía buen oído, aprendió rápido.

Ensayamos para hacer el dúo y cuando cantamos la gente se emocionó tanto que se han pasado cantando hasta las seis de la mañana.
Yo me salí como a las dos, porque como no chupaba...

Ahí nació la Vasija de barro, que ahora es cantada en todo el mundo. Yo mismo no creía.

Para que quede como documento, les pedí a los que escribieron que firmen y yo también dibujé un pentagrama y escribí los primeros compases. Entonces le dije a Valencia que firme también, como él estaba cantando...Y así quedó.

Incorporamos la canción al repertorio de las audiciones y seis años después, todavía nadie quería grabar esa pieza, ¿qué tal?

Así que fui donde Gustavo Müller de Discos Nacional a decirle: “Tengo una canción muy bonita”, y le canté la Vasija de barro. No me dio ni la hora. No llegué ni a la segunda parte porque me dio coraje. “No, no”, me dice, “eso no es comercial, eso no se va a vender”. ¡Qué cosa más equivocada en que estaba! Hasta que ya no le quise ni oír y me salí. Pero me dije: “A este tengo que ganarle”.

Incluso el Potolo se resistía a cantar y me decía: “Más bien cantemos estotra canción porque esa ya está en desuso”. Ahí me daba iras. Me fui a mi casa -en la calle Imbabura, más arriba de la 24 de Mayo-, recorté un cartoncito y me puse a pintar una vasija de barro, le puse los pedacitos de hueso y le hice una portada de disco poniéndole Vasija de barro en letras grandes, porque hasta ese momento no tenía título la canción.

Volví para convencerle a Gustavo Müller. Fui con mi dibujito y cuando me recibe le digo: “Verá, le he traído este dibujo”, y me dice: “Bonito está. A ver, ¿Cómo es la canción? Cántele porque no le oí bien”.

Le canté otra vez y pregunta: “¿Con qué instrumentos podemos grabar esto?".
Le digo: “Con los mismos que tenemos”.
“Entonces cite a ensayo a los músicos”.
Así que reuní una orquesta de diez músicos. Al piano estaba Lucila Molestina de Pólit; en la flauta, Eduardo Di Donato; y dirigió la orquesta Manuel Espín (padre de Enrique Espín Yepez) y él mismo hizo los arreglos.
Entonces hizo la grabación Gustavo Müller que sabía grabar muy bien y era profesor de sonido. Salió un disco con ocho temas y luego en un “estandar play”. Esto sucedió en 1956.

Fuente: "Gonzalo Benítez: tras una cortina de años."

VERSIÓN DE JORGE ENRIQUE ADOUM

Una tarde, fuimos él Jorge (Carrera Andrade), Hugo Alemán y yo (Jorge Enrique Adoum) a casa de Oswaldo Guayasamín.

Allí estaban varios invitados, poetas, fotógrafos, músicos y cantantes el Gonzalo y el Potolo (Dúo Benítez y Valencia) Lillian Robinson (cuñada de Rolf Blomberg, casado con Araceli Gilbert) y el pintor Jaime Valencia.

En el suelo, apoyado contra la pared, había un cuadro hecho sobre madera que el Oswaldo (Guayasamín) había terminado de pintar, y que lo ha titulado el Origen.

Carrera Andrade advirtió que en esa “Maternidad” el feto aparecía en el vientre de la madre en la misma posición que los cuerpos en las sepulturas precolombinas.

En algún momento Jorge cogió de la biblioteca de Oswaldo, un libro que resultó ser Por el camino de Swann, de Marcel Proust, que tenía cuatro páginas de guarda al final: en una de ellas escribió una primera estrofa:

Yo quiero que a mí me entierren
como a mis antepasados,
en el vientre oscuro y fresco,
de una vasija de barro.

El libro comenzó a circular (Lillian Robinson se excusó) y Hugo Alemán escribió la segunda estrofa:

Cuando la vida se pierda
tras una cortina de años
vivirán a flor de tiempo
amores y desengaños.

Le tocó el turno a Jaime Valencia:

Arcilla cocida y dura,
alma de verdes collados,
barro y sangre de mis hombres,
sol de mis antepasados.

Y después a mí (Jorge Enrique Adoum:
De ti nací y a ti vuelvo,
arcilla, vaso de barro;
con mi muerte yazgo en ti,
en tu polvo enamorado.

Alguien leyó en voz alta el resultado final.

A ninguno de nosotros se le ocurrió que ese texto podría transformarse en una canción, pero recuerdo que, de golpe, el libro, abierto en sus últimas páginas, estaba frente al Potolo y Gonzalo como una partitura.

En la madrugada, tras haber escrito algunas notas en un pentagrama frente a la página del texto, se estreno Vasija de barro.

El dúo Benítez Valencia comenzó a interpretarla en sus programas de radio, en conciertos y presentaciones públicas y entre amigos, como un danzante andino, popularizándose tan pronto que entró a formar parte del repertorio Nacional, e interpretado por otros artistas.

Última Entrevista Realizada a Jorge Enrique Adoum, en la caja de pandora, con Rodolfo Muñoz.

Por: Luis Azuero H.

Por los vericuetos quiteños. Un recorrido que nos llenó de alegría y de cálidos encuentrosUna vez más, no tenemos como C...
01/08/2026

Por los vericuetos quiteños. Un recorrido que nos llenó de alegría y de cálidos encuentros
Una vez más, no tenemos como Colectivo Quito en dos tiempos, sino palabras de afecto y gratitud, hacia todos quienes hicieron posible, que este recorrido sea memorable. Y es que no solo que nos acompañaron nuestros queridos amigos y seguidores, sino que se sumaron nuevos compañeros de ruta. Y hablando de generosidad y fraternidad, queremos hacer un público agradecimiento a las siguientes personas: a Mark Halton librero y dueño de la librería The English Bookshop, por permitirnos visitar este espacio cultural, en el cual tanto los libros, como la educación y amabilidad de Mark, son los protagonistas. Siguiendo esta misma línea, queremos dejar constancia del profesionalismo y entrega con la que nos recibieron en Kitu Chocolate Artesanal del Ecuador, especialmente Ernesto Vallejos, el cual nos contó la historia de este emprendimiento familiar, a través del cual no solo se elabora un excelente producto en base al cacao de fino aroma, sino que se practica el comercio justo. De igual manera, nos sentimos muy acogidos por Alejandro Suárez (Cuarto Vocal de la Directiva de la Asociación de Pequeños Comerciantes y Artesanos Plaza Arenas), quien compartió sus conocimientos en torno a este emblemático espacio de la ciudad, sino que además colocó en primer plano, la importancia de lugares como éste, que no solo resguardan la memoria colectiva, sino que permiten que cientos de familias tengan acceso a un trabajo digno y honrado.
Esperamos de todo corazón, seguir contando con el apoyo de nuestros seguidores, y de los amigos que hacemos en el camino, para juntos seguir recorriendo los vericuetos quiteños. Ya vendrán nuevos recorridos❤️.

Expresamos nuestra nota de pesar, ante el sensible fallecimiento del Lic. Saúl Vinueza P.  Fue un destacado político, ed...
27/07/2026

Expresamos nuestra nota de pesar, ante el sensible fallecimiento del Lic. Saúl Vinueza P. Fue un destacado político, educador e historiador ecuatoriano y del Cantón Rumiñahui, reconocido como una figura ilustre del Cantón, y la ciudad de Sangolquí, miembro fundador de la Sociedad de Estudios Históricos de Rumiñahui.

Nuestras sentidas condolencias a su distinguida esposa, la Sra. Sonia Cevallos, a sus Hijos Anita Lucia, Patricio, Carlos y toda la familia Vinueza Cevallos.
A todos los colaboradores, docentes y amigos.

lo Llevaremos junto nuestro corazón, y llevamos con nosotros la gratitud, la bondad, y ese bonito recuerdo con la que nos recibió, que nos abrió las puertas de su ciudad de Sangolquí, para dar a conocer su gastronomía, lugares y personas valiosas que nos recibieron en los recorridos.

Hoy nos apena esta ausencia, pero llevaremos consigo los bonitos recuerdos y su sonrisa de una bonita amistad.

Hasta siempre nuestro buen amigo Saúlito Vinueza.

Por los vericuetos quiteños. 30 de julio. 9:45. Punto de encuentro: Plazoleta de la iglesia de Santa Bárbara (García Mor...
27/07/2026

Por los vericuetos quiteños. 30 de julio. 9:45. Punto de encuentro: Plazoleta de la iglesia de Santa Bárbara (García Moreno y Manabí. Últimos cupos. Aporte 14 usd.Reservas vía WhatsApp al 099 296 0990
A veces caminamos por las calles de Quito, sin conocer la historia de sus casas, o de quienes habitaron en ellas. Ignoramos lo que está detrás de un nombre, una edificación, o un sector de la ciudad. Por ello les invitamos a caminar junto a nosotros, y descubrir los tesoros que alberga la antigua Calle de los Plateros, y sus alrededores. Una muestra: esta linda veleta en forma de gallito. Si desean conocer pequeñas y grandes historias, no se pierdan este recorrido irrepetible.

¡Un saludo a mis nuevos seguidores! ¡Estoy feliz de que me sigan! Wilmer Chasiloa, Jhofre Aguilar, Cesar Romero, Patrici...
25/07/2026

¡Un saludo a mis nuevos seguidores! ¡Estoy feliz de que me sigan! Wilmer Chasiloa, Jhofre Aguilar, Cesar Romero, Patricio Arias B, Fabian Loachamin, Daniel Tigse Parra, Nacho Moctezuma, Mashi Jairo, Guillermo Cristal, Christian Quillupangui, K-rlitos Alphonse De La Cruz, Augusto Cumbal, Mishjo Erbanny Cuenca Ludena, Erik Paillacho, Nando Rodhar, Mauricio Granda, David Calderon, Marco Mancero, Dani Cuichan, Edison Salazar, Fercho Montenegro, Andres Chuquimarca, Diego Luzu, Ricardo Ortiz, Quinta Colibri, Daniel Alexander Leon, Fausto Cifuentes, Cristalino Mar, Jaime Enrique Guarco Granizo, Nicolas Cisneros Nasser, Terramor Santuario Vida, Evelyn Guerrero, Ivo Ruiz, Juancarlos Carlos Juan, Pedro Iván Moreno, Aleja Monse Cadena Garcia, Daniel Andrade, Andrea Silva, Felipe Jacome, Carmen Elena Huras, Mauricio Lebreton, Braulio Rosero, Aquador Agua Oro, David Toapanta, Jerome Valeska

El Baratillo y las traperas de la Marín. En ese Quito de los años 50s, lo que hoy conocemos como la plaza Carlos Andrade...
24/07/2026

El Baratillo y las traperas de la Marín.

En ese Quito de los años 50s, lo que hoy conocemos como la plaza Carlos Andrade Marín, fue conocida como plaza de armas, donde existía un mercado de productos y frutas.

Una vez que se relleno la quebrada del Itchimbia, se trasladaron las ventas hacia ese sector, donde se levantaron algunas casetas o casuchas de madera denominadas traperas.

Es decir es un intercambio de forma segura y divertida, mediante la compra y venta de prendas de segunda mano, u objetos ya utilizados.

El término trapera, viene de una persona que compra y vende trapos y otros objetos de uso, como herramientas, incluso balas, de donde adquirió un reconocido ciudadano de Quito, y fue objeto para ir a una armería del centro, y ya imaginaran el fatal desenlace.

También estaba el baratillo, que fue el lugar de venta de productos en pequeñas cantidades y de regatear por el valor del producto, hasta conseguirlo muy barato.

Y por último, fue en ese sector de la Marín, en las pequeñas casetas, donde se vendían víveres, caramelos gaseosas, y tabacos, donde mantuvo hasta inicios de los años 50s aquel término de siglos pasados de llamar pulpería, a esta pequeña tienda de abasto construido, sobre unos tablones de cedro, de los últimos que se traía de Calacali, para esas casetas.

De aquel lugar, no podemos dejar de nombrar a la cien soles, nunca supe su nombre, pero era una mujer muy gorda, que tenia una de esas casetas donde la Sra. Laura, una casera que vendía frutas traídas de Nanegal y Puerto Quito.

La cien Soles, vendía las hojas de tabaco llamado chamico, para las pipas, que fue muy usual para los consumidores de las escribanías, jueces, amanuenses, o el porteron y chauffeur como le denominaban a los taxis de las plazas, y que utilizaban pipas, en lugar del tabaco.

La cien Soles fue muy conocida, con semejantes carnes, no era difícil no reconocerla, con sus joyas a manera de perlas blancas, su alto rubor channel, su perfume tabu, una blusa colorida y en su cabeza un pequeño girasol, que siempre fue su distintivo entre las mujeres quiteñas.

La cien Soles, las traperas y las gateras de plaza, fueron las primeras habitantes de aquel lugar, que sobre el relleno de la quebrada del Itchimbia que después se denomino la Marín, le brindaron vida a ese espacio arenoso, y luego fangoso en invierno, hasta que en los 70s fueron reubicadas, y en ese lugar se abrió una avenida desde San Blas, y se construyo la plazuela San Martin.

Memorias de Abel Alvear. ¿Un buen quiteño como se hace?
Por: Luis Azuero H.

✨🏛️ POR LOS VERICUETOS QUITEÑOS 🏛️✨NUESTRO RECORRIDO DEL MES DE JULIOTe invitamos a recorrer la antigua Calle de los Pla...
23/07/2026

✨🏛️ POR LOS VERICUETOS QUITEÑOS 🏛️✨NUESTRO RECORRIDO DEL MES DE JULIO

Te invitamos a recorrer la antigua Calle de los Plateros, hoy calle Venezuela, inmersos como peatones quiteños, en una experiencia llena de historia, cultura, sabores y rincones sorprendentes.
¿Qué te espera conocer con este recorrido?
🌍 Un pedacito de Londres en Quito.
🍫 Una ruta por el fascinante mundo del cacao euatoriano.
🏘️ Los secretos y datos poco conocidos sobre el sector de La Guaragua.
🐂 Una visita exclusiva al histórico Mercado Arenas.
☕ Y una deliciosa degustación en la cafetería Alma Quiteña.
TEN EN CUENTA ESTOS DATOS PARA QUE NO TE LO PIERDAS
📅 Jueves 30 de julio
⏰ 9:45
📍 Punto de encuentro: Plazoleta de Santa Bárbara (Calles García Moreno y Manabí)
💰 Aporte: $14 USD
⚠️ CUPOS LIMITADOS
📩 Reserva hoy mismo tu cupo y acompáñanos por los vericuetos quiteños, vía WhatsApp al 099 296 0990.

El doctor Julio César Trujillo, entre la CIA y los espíasPor: Susana FreireUno de los libros que más ha causado revuelo ...
21/07/2026

El doctor Julio César Trujillo, entre la CIA y los espías
Por: Susana Freire
Uno de los libros que más ha causado revuelo en el Ecuador por su contenido, y que hasta el día de hoy genera conflictos e interrogantes, es el de autoría del exagente de la CIA Philip Agee, sobre sus operaciones de espionaje en el país, titulado . Diario de la CIA" (publicado en inglés como Inside the Company: CIA Diary en 1975).La sección referente a los operativos en el país se denomina "Objetivo Ecuador". Esta obra detalla las operaciones encubiertas de la agencia estadounidense entre 1960 y 1963, revelando cómo la CIA financió políticos, infiltró movimientos de izquierda y organizó complots para romper relaciones con Cuba, y derrocar al presidente Carlos Julio Arosemena.
En medio de este contexto, nos permitimos reproducir la entrevista que le hiciera la periodista Mariana Neira, al Dr. Julio César Trujillo (+), y que originalmente se encuentra publicada en la Revista Plan V (revista digital) el 29 de mayo de 2019.

"En la vida del doctor Julio César Trujillo, que acaba de dejarnos, hubo un capítulo curioso: su vivencia política entre la CIA y los espías ‘imperialistas’ y ‘comunistas’. Los primeros pretendían evitar que en Ecuador se instalara una revolución como la de Fidel Castro, mientras los cubanos pugnaban por hacerla. Juntos dividieron al país, principalmente Quito, en dos: ‘pro yanquis’ y ‘fidelistas’. Ese capítulo demuestra que Ecuador, como todos los países del mundo, tienen sus espías que, de manera solapada, sirven a uno u otro ‘imperio’: Estados Unidos, Rusia, China, así como a sus naciones aliadas por ideología e intereses diversos. Es una acción de seguridad nacional que nadie podrá eliminarla, pero sí descubrirla a través de algún ‘topo’ arrepentido o traidor, como el norteamericano Philip Agee.

Comencemos esta ayuda memoria, por ubicarnos en el tiempo.
En 1960 gobernaba Ecuador José María Velasco Ibarra y John F. Kennedy asumía la presidencia de los Estados Unidos. En Cuba había triunfado la revolución liderada por Fidel Castro y entonces Kennedy ofreció: “Vamos a hacer en América una revolución’. Y vean lo que sucedió. Un agente de la CIA (Central Intelligence Agency), llamado Philip Agee, había organizado una red de ‘topos’ de derecha para combatir a los ‘fidelistas’ que pretendían hacer en Ecuador una ‘revolución a la cubana’. En 1967 Agee se retiró de esta organización y escribió su libro Inside the Company, CIA Diary, en el cual relató sus operaciones de inteligencia en varios países, incluido Ecuador. Lo publicó en 1975 y fue traducido a veintisiete idiomas. Sus ex colegas dijeron que lo hizo porque recibió un millón de dólares de la inteligencia cubana, cosa que él desmintió. Sin embargo, es público que mantuvo un estrecho vínculo con el gobierno de Fidel Castro y su libro se convirtió en un arma política del régimen cubano. Agee soportó una persecución que lo obligó a cambiar permanentemente de residencia. Vivió entre Alemania y Cuba. En La Habana instaló en el año 2000 la agencia de viajes virtual Cubalinda. En el 2005 aparecía como representante de una compañía petrolera canadiense en América Latina, y cofundador y editor de la publicación en red Covert Action Quaterly. Falleció en la capital cubana el 7 de enero del 2008, luego de una cirugía de úlcera.
La misión de Agee y su equipo era llevar al gobierno de Ecuador a romper relaciones con Cuba y acabar con los fidelistas. Con ese objetivo reclutó a agentes criollos que cumplían múltiples funciones. La historia contada por Agee en su famoso libro, es como esas películas de espionaje. ¿Fue realidad o ficción? Revisando los datos de prensa se observa una coincidencia en fechas y hechos. Claro que Agee agregó detalles secretos, inaccesibles para un simple reportero. El relato va de diciembre de 1960 al 17 de noviembre de 1963. En ese tiempo, según Agee, en la Embajada de los Estados Unidos, en Quito, funcionaba una oficina llamada ‘La Estación’. Allí planeaban las acciones de la CIA.
La misión de Agee y su equipo era llevar al gobierno de Ecuador a romper relaciones con Cuba y acabar con los fidelistas. Con ese objetivo reclutó a agentes criollos que cumplían múltiples funciones. Armaron las organizaciones anticomunistas que se encargaban de publicar manifiestos en la prensa y convocaban a las marchas en contra del comunismo. Crearon células terroristas para explotar bombas en las iglesias. No faltó, desde luego, el seguimiento a las personas, la escucha telefónica. Se infiltraban en los movimientos de izquierda y sindicatos para espiar y armar fuerzas de choque que invitaban a actuar violentamente en las manifestaciones pro Cuba. Agee escribió en su libro Inside the Company, CIA Diary: “la mayor parte de esta actividad (de inteligencia) la financia el proyecto ECACTOR y cuesta alrededor de 50.000 dólares al año. En un lugar como Quito, mil dólares semanales compran a mucha gente”. Agee anexó a su libro una lista de más de setenta supuestos agentes criollos, con nombres y apellidos. Constan desde simples pesquisas de la Policía, hasta oficiales superiores de esta institución y de las Fuerzas Armadas; incluido uno que terminó siendo Vicepresidente de la República y otro que integró la dictadura militar de 1963. Los colaboradores civiles eran periodistas, técnicos en comunicaciones, políticos, ministros.
Inmerso en la ‘guerra’ entre ‘imperialistas’ y ‘fidelistas’
Durante las investigaciones sobre esta etapa política del país, encontramos el nombre del famoso político y jurista doctor Julio César Trujillo. En el tiempo de los enfrentamientos entre los seguidores del ‘imperio’ y los ‘fidelistas’, estaba ligado al Partido Conservador y él era un anticomunista radical. Sin embargo, no constaba en la lista de Agee como ‘agente’ de la CIA. Con el tiempo, el pensamiento político del doctor Trujillo cambió y en conversación con la autora hizo una estratificación de los agentes criollos que usó Agee:

“Fui de los primeros en leer el libro de Agee y saqué las siguientes conclusiones: El grupo de espías ecuatorianos al servicio de la CIA, estaba subdivido en cuatro subgrupos. Unos eran agentes de la CIA, a sueldo, hombres de la izquierda y de la derecha, con nombres y apellidos, inclusive con la calificación de los servicios que ellos prestaban. Había un hombre de izquierda, un líder socialista que estaba catalogado como el mejor agente que la CIA tenía aquí en el Ecuador, tanto que pensaban, según el libro, trasladarlo a escala internacional. Asimismo, había otro político de derecha que era agente de la CIA, a sueldo, un políglota, pero bastante deficiente; sin embargo, quería que se le reconozca más méritos de los que justificaban los servicios que prestaba… Los segundos eran funcionarios del gobierno que recibían información de la CIA y, a su vez, le entregaban a la CIA información que el gobierno obtenía por medio de sus agentes… Los terceros eran los ecuatorianos anticomunistas que para impedir el desarrollo del comunismo aquí, en el Ecuador, prestaban servicios recíprocos: proveían la folletería, hojas volantes, etc., para que la agitación se produzca al interior del Ecuador, y los otros promovían la movilización de la gente en contra del comunismo… Los cuartos no estaban vinculados a la CIA, directamente, sino a organismos internacionales de estudios y de desarrollo, financiados en el extranjero por la CIA”.

La iglesia coincidía ideológicamente con los ‘fidelistas’
La presión de la izquierda ecuatoriana que buscaba captar el poder siguiendo el ejemplo de la revolución cubana, generó al interior del país un debate social y propuestas nuevas. Lo analizó Julio César Trujillo, que estuvo vinculado por un tiempo a los anticomunistas y luego se involucró en la defensa de los campesinos. El conflicto político religioso en el Ecuador, que en Latinoamérica queda solventado a comienzos del siglo XX, se prolonga prácticamente hasta la década del 60. La política ecuatoriana se define en torno a problemas político religiosos más relacionados con el culto y la moral que con el dogma. Se decía entonces que los de derecha oíamos misa a mediodía, para que los creyentes nos vieran oír misa, y que los de izquierda oían misa en la madrugada, para que nadie se enterara que oían misa… Era también moral. Era de izquierda el que propiciaba el divorcio, de derecha aquel que no estaba de acuerdo con el divorcio. Esos son los problemas que definen a la política ecuatoriana. De ahí que, un gran terrateniente que no oye misa, es de izquierda, el terrateniente vecino que oye misa, es de derecha. Los dos terratenientes con huasipungueros, los dos propietarios del agua, no permitían que el agua beneficie a las poblaciones vecinas, sino a cambio de una renta”.

En la década del sesenta, la Junta Nacional de Planificación empezó a publicar datos sobre la realidad económica, social, cultural del Ecuador y los políticos emprendieron en una discusión sobre la distribución de la tierra, la propiedad del agua, el analfabetismo, el desempleo y las remuneraciones de los trabajadores. Era de izquierda el que propiciaba el divorcio, de derecha aquel que no estaba de acuerdo con el divorcio. Esos son los problemas que definen a la política ecuatoriana.

Y para sorpresa de muchos, la Iglesia se sumó al debate en un evento que no se ha dado importancia: el Concilio Vaticano II. Julio César Trujillo dijo sobre este tema:

“No se le da importancia, pero en Ecuador es decisivo. ¿Por qué tiene importancia? Porque el Papa Juan XXIII y el Concilio dijeron que la política y la religión se movían en ámbitos distintos, aunque de alguna manera comunicados. Por consiguiente, un católico podía perfectamente sostener tesis sociales, económicas, etc., que no necesariamente tenían que ser aquellas que perpetuaran un sistema de injusticia”.

El Concilio Vaticano II se inauguró en 1962 con una predisposición a reflexionar sobre «una teología que partiera de la palabra viva de la realidad de nuestros pueblos». Entonces, en América Latina empezó a hablarse de la Teología de la Liberación, con una iglesia que tuviera «opción preferencial por los pobres». En este plan estaba el ‘Obispo de los indios’, monseñor Leonidas Proaño. Formó en Chimborazo, las Asambleas Cristianas que hacían una evangelización urbana a domicilio, con lecturas bíblicas, proceso extendido al campo con las Escuelas Radiofónicas Populares del Ecuador (ERPE), creadas en 1962, para alfabetizar a los indígenas. Ellos, con la letra en la mano comenzaron a descubrir y reclamar sus derechos. Este trabajo cristiano, social de los curas fue visto como peligroso y “comunista”, especialmente por los hacendados inmersos en los grupos anticomunistas.

La réplica a este pensamiento y movimiento religioso fue la Alianza para el Progreso, planteada por los Estados Unidos. Durante el gobierno de Carlos Julio Arosemena (que destituyó a Velasco Ibarra), el historiador Jorge Salvador Lara fue actor político como diputado de derecha. En su libro Breve historia contemporánea del Ecuador dio su opinión sobre ese tiempo:

“Una sorda lucha de influencias internacionales contrapuestas se desarrollaba mientras tanto en el Ecuador, tratando de manipular la política ya a favor ya en contra de los Estados Unidos. Un agente de la norteamericana Agencia Central de Inteligencia (CIA), Philip Agee, dio a conocer años más tarde su intervención en la política ecuatoriana y los censurables medios utilizados para desestabilizar aún más el gobierno del doctor Arosemena Monroy, con participación de destacados políticos nacionales de varios partidos, incluso incrustados en el propio gabinete ministerial, y hasta miembros de las Fuerzas Armadas, que con grave quebranto de la ética y el patriotismo se habían puesto al servicio de aquellos turbios manejos.”

Firmaban este comunicado 39 personalidades, incluidos militares. Entre ellos estaban algunos conocidos: Jorge Salvador Lara, Julio César Trujillo, Fausto Cordovez.

Así fue. Todos se unieron, esta vez, para destituir a Arosemena Monroy. Se intensificaron los ataques escritos y verbales entre conservadores y gente de izquierda; mientras, la radioemisora El Mundo, de Guayaquil, instaba al Ejército a tomarse el poder.

El 17 de abril de 1963, un comunicado publicado en el diario El Comercio decía:

“Como nunca en el Ecuador ha llegado la hora de las definiciones, se está con el comunismo internacional o contra él… el marxismo ha sido incapaz de dar a las masas el bienestar económico que predica… En Cuba han descendido tanto los factores de la producción y el consumo desde que Fidel Castro usurpó el poder, que ese pueblo martirizado y esclavizado se debate en una miseria sin precedentes…”

Después enumeraba los actos comunistas registrados en el país: viajes a países comunistas, introducción de literatura comunista, reuniones de comunistas, enfrentamientos de comunistas con ‘personas de bien’, agresiones de comunistas.

Firmaban este comunicado treinta y nueve personalidades, incluidos militares. Entre ellos estaban algunos conocidos: Jorge Salvador Lara, Julio César Trujillo V., Fausto Cordovez Ch.

—¿Doctor Trujillo, usted firmó el documento?

—Seguramente. El anticomunismo cubría una gama, desde agentes hasta los activistas políticos que nos iniciábamos y firmábamos esta clase de documentos. Esos documentos seguramente eran publicados con asistencia de la CIA. ¿A quién? No sé ciertamente, yo no tuve contacto precisamente (con los vinculados a la CIA), yo no tenía mayor figuración política, apenas comenzaba cierta presencia. Debo haber tenido 31 o 33 años. La gente aquí, en el Ecuador, hacía ese trabajo: recogía firmas, movilizaba a la gente y todo lo demás… nosotros éramos simple carne de cañón y, por consiguiente, no pesábamos mucho… Con un amigo convinimos en que no asistiríamos a las invitaciones de la embajada americana, porque veíamos que allí se fraguaban otras cosas de las que nosotros no teníamos conocimiento directo. Desde entonces me he excusado de asistir a la embajada americana, últimamente ya no me han invitado porque como he dejado de concurrir, seguramente dicen éste ya no viene, para qué vamos a gastar en invitación”…

Un ‘dictablando’ le desterró al inhóspito oriente
Tras otro velasquismo llegó al poder el general Guillermo Rodríguez Lara. La suya, decían, era una ‘dictablanda, pero no tan blanda. No aceptaba críticas de sus opositores y en octubre de 1973 ordenó detener a líderes políticos de toda filiación que pedían el retorno a la democracia. Uno de los encarcelados fue el ‘fidelista’ Manuel Araujo Hidalgo. Lo que sucedió fue narrado por su hijo Manuel:
“Mi padre fue un crítico tenaz de la dictadura y por la ligazón que tenía con Velasco, fue detenido. Le mandaron (desterrado) al Oriente, a Lorocachi, un lugar horroroso. No tenían ni alimentos. Era un sitio de castigo para los militares. Mi padre pasó cincuenta y cinco días allí. También estuvieron presos Francisco Huerta, Julio César Trujillo, Gonzalo Oleas, Abdón Calderón, unos siete en total. Les mandaron a Montalvo, al Curaray (en la frontera con Perú)”.
Así de agitada fue esa etapa de la vida del doctor Trujillo, un político honesto que terminó su vida luchando por la libertad y contra la corrupción, línea que debemos seguir todos los ecuatorianos".

(Esta nota es un resumen del libro Un ciclón llamado Fidel (Primera Edición), publicado por Mariana Neira, en octubre 2010).

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