21/05/2026
No solo tenemos que enfrentar día a día una enfermedad que pone en riesgo nuestra vida; también debemos luchar contra la indiferencia y el abandono. Miles de pacientes renales en el país vivimos con la incertidumbre de no saber si podremos continuar recibiendo nuestros tratamientos, debido a las millonarias deudas que el Estado mantiene con los prestadores externos de salud.
Detrás de cada pago pendiente hay personas, familias y vidas que dependen de una atención médica continua para sobrevivir. La falta de pagos no solo afecta a las clínicas y centros de diálisis, sino que pone en peligro directo la salud y la vida de miles de pacientes que merecemos ser atendidos con dignidad y humanidad.
¿Cuánto más tenemos que sufrir para ser escuchados? ¿Cuántas vidas más deben estar en riesgo para que se garantice nuestro derecho constitucional a la salud y a una vida digna?
Hacemos un llamado urgente y humano a las autoridades para que actúen con responsabilidad y sensibilidad, cumpliendo con el pago inmediato de las deudas a los prestadores externos, asegurando así la continuidad de los tratamientos y el derecho fundamental a vivir de miles de ecuatorianos.