07/05/2026
🔴 | ¿GESTIONAR ES HACER CAMPAÑA?
El absurdo ataque a la obra pública en Cuenca
En un giro retórico que desafía la lógica de la administración pública, la concejala Agustina Peñafiel ha puesto en la mira al alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, acusándolo de una supuesta "campaña constante". ¿El argumento? La ejecución de obras. Bajo esta premisa, parece que para la oposición el cumplimiento del deber no es gestión, sino una estrategia electoral que debe ser frenada.
El mundo al revés: Cuando trabajar se vuelve un "delito"
Resulta paradójico que, desde el sector que representa la concejala —vinculado estrechamente al Gobierno Central—, se critique el dinamismo municipal. Mientras el Estado central atraviesa una parálisis evidente en diversas áreas, en Cuenca la molestia parece ser, precisamente, que las máquinas no se detienen.
La concejala ha llegado al extremo de acudir al Consejo Nacional Electoral (CNE) para denunciar una "campaña permanente" basada en la exhibición de la imagen del alcalde, incluso mencionando espacios como el Hospital del Valle. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿Desde cuándo transformar la ciudad y mejorar la calidad de vida de los cuencanos es un acto proselitista?
Fiscalizar para paralizar
La labor de fiscalización es vital para la democracia, pero cuando esta se utiliza como una herramienta de obstrucción, pierde su esencia. La ciudadanía percibe una intención clara: si no pueden igualar el ritmo de trabajo, el plan es detener al que sí lo hace. * La realidad en las calles: Para el ciudadano de a pie, las obras representan estabilidad, empleo y progreso.
El celo político: La denuncia ante el CNE denota un nerviosismo político ante una gestión que deja en evidencia la inacción de otras esferas gubernamentales.
🗣️ "Hacer obras no es hacer campaña; es cumplir con el mandato sagrado de las urnas. Si el Gobierno y sus emisarios sienten celos del progreso local, la solución es simple: que empiecen a trabajar por el país con la misma intensidad."
Conclusión: Cuenca no puede detenerse
Los cuencanos no necesitan observadores dedicados exclusivamente a buscar fallos en la publicidad oficial mientras las necesidades nacionales siguen sin atenderse. Si la intención de la concejala y sus aliados es "fiscalizar", que lo hagan para asegurar la transparencia, no para intentar paralizar una ciudad que ha decidido avanzar.
Al final del día, el mejor juicio no lo emitirá el CNE, sino el ciudadano que prefiere ver asfalto y servicios antes que críticas vacías y bloqueos políticos. Cuenca exige gestión, no zancadillas.