31/05/2026
De las riquezas que España s**o de América
Si Europa ha obtenido tantas ventajas del comercio de América, parecería natural que a España le hubiera tocado los mayores beneficios.
Ella s**o del nuevo mundo una cantidad tan prodigiosa de oro y plata, que no cabe compararla con toda la que se había poseído.
Pero (¡lo que no podía ni sospecharse!) todas las empresas de España las malogro la pobreza. Felipe II, sucesor de Carlos V, se vio precisado a hacer la celebre bancarrota qué no ignora nadie; no hubo príncipe que tuviera tanto sin sabores, no hubo ninguno que sufriera como él las mumuraciones incesantes, las intolerancia continuas, la crónica insubordinacion de sus tropas, siempre mal pagadas.
Entonces comenzó la decadencia, que parece irremediable, de la monarquía española, causada por un vicio interior y físico en la naturaleza de aquellas riquezas, vicios que las hacían vanas y que ha aumentado de día en día.
El oro y la plata son una riqueza de ficción, un signo duradero y por su naturaleza poco destructible. Cuanto más se multiplican valen menos, porque representan menos cosas.
Al hacer la conquista de México y del Perú, los Españoles abandonaron las riquezas verdaderas por las de signos, que ellas mismas desprecian. El oro y la plata eran muy raros en Europa; dueña España de una cantidad inmensa de estos metales, concibio esperanzas que nunca había tenido. Las riquezas encontradas en los países conquistados por Españoles, no estaban en proporción con las de sus minas. Los Indios ocultaban una gran parte de ellas.Ademas, unos pueblos que sólo se servían del oro y de la plata para la magnificiencia de los templos de sus dioses y de los palacios de sus reyes, no buscaban esos metales con la misma avaricia que nosotros. Por último, no conocían los secretos de extraer los metales de todas las minas, sino solamente de aquellas en que la separación se hace por medio del fuego, puesto wue ignoraban el empleo del mercurio y quizás la existencia del mercurio mismo.
Sin embargo, bien pronto en Europa se duplicó el dinero, lo cual se conoció en que todas las cosas valieran el doble que antes.
Los Españoles reconocieron las minas, miraron las montañas, inventaron máquinas para romper y separar los minerales, y como no les importaba la vida de los indios, les obligaron a trabajar sin descans. En Europa volvió a doblarse el dinero sin que España obtuvieron el debido beneficio, pues recibía cada año la misma cantidad de un metal que era cada año la mitad menos precioso.
El doble tiempo, el dinero se doblo otra vez; el provecho disminuyó en otra mitad.
Y aun más de la mitad: véase como.
Para sacar elnoto de las minas, darles las preparaciones necesarias y transportarlo a Europa, era ofrecido gastar algo. Supongamos que este gasto fuera como 1 es a 64; cuando el dinero se duplicó una vez y, por consecuencia, la mitad menos, el gasto fue como 2 es a 64. Así las flotas que traían a España la misma cantidad de oro, cada vez importaban una cosa que costaba la mitad más y valía la mitad menos.
Si seguimos doblando, encontraremos la progresión que explica la inutilidad de las riquezas de España.
Hace docientos años, aproximadamente, que se explotan las minas de las Indias. Supongamos que la cantidad de dinero que hoy existe en el mundo comercial esta en la proporción de 32 a 1 con la que había antes de descubrirse América, es decir, que se haya duplicado cinco veces: de aquí a otros docientos años, la proporción será de 64 a 1, es decir, se habrá doblado otra vez. Ahora bien, al presente, cincuenta quintales de mineral de oro dan cuatro, cinco o seis onzas de este metal; sino dan más que dos, el minero no saca más qué los mismos cincuenta quintales rindan cuatro onzas, el minero no hará más que cubrir gastos. Dentro de docientos años, aunque los más que cubrir gastos. Será, pues, bien poco el beneficio el que se obtenga sacando oro. Puede aplicarse a la plata misma razonamiento, sin maz diferencia que la de ser el labores de las minas de plata un poco más ventajoso que el de las minas de oro. Si se descubren minas tan abundantes que dejen más benefici, cuanto más abundantes sean tanto más pronto acabaravel beneficio.
Los Portugueses han hablado tanto oro en Brasil, que, forzosamente, la ganancia de los Españoles decrecera muy pronto considerablemente; y lo mismo la de los Pirtugueses.
Muchas veces he oído deplorar la torpeza del Consejo de Francisco I, que rechazó a Cristobal Colón cuando este le propuso el descubrimiento de América. Tal vez aceptará; quizá evito con su ceguedad o su torpeza qué le sucediera Francia lo que le sucede a España. Le está ocurriendo a España lo que aquel rey insensato que pidió que todo lo que tocara se convirtiese en oro, y luego tuvo que suplicar a los dioses que pusieran término a su minería. Las compañías y los bancos fundados en aquel tiempo en diferentes naciones acabaron de envilecer el oro y la plata en su calidad de signos, porque multiplicaron tanto los signos de cambio con nuevas ficciones, qué el oro y la plata no fueron los unicos: de aquí su desesperación.
Así el crédito público llego a ser para aquellas compañias y aquellos bancos la verdadera mina, con lo que disminuyo el provecho que sacaba España de la del Nuevo Mundo.
DEL ESPIRITU DE LAS LEYES, CHARLES MONTEQIEU. (Pag 391, 392, 393).