24/02/2026
A todos los miembros de la Sociedad Cubana de Geología,
A geólogos, geofísicos, mineros y trabajadores de las geociencias en toda Cuba:
Hoy, 24 de febrero, al conmemorar el 47 aniversario de nuestra Sociedad Cubana de Geología, nos
detenemos un instante para mirar atrás con orgullo y hacia adelante con la determinación
inquebrantable que nos ha caracterizado durante casi cinco décadas.
En 1979, un grupo de visionarios soñó con una organización científica que, de forma voluntaria y
patriótica, uniera a todos los que dedicamos nuestra vida a descifrar los secretos de la Tierra. Aquellos
fundadores no solo nos legaron una Asociación; nos legaron un compromiso con Cuba. Eligieron para
nuestro nacimiento una fecha simbólica, la misma que evoca la lucha por la independencia, marcando
para siempre nuestro ADN: somos geocientíficos, pero, ante todo, somos cubanos y cubanas patriotas
al servicio de nuestro pueblo.
Han sido 47 años de historia. Hemos visto desfilar por nuestras filas a varias generaciones de
profesionales que, con su talento y dedicación, han contribuido al desarrollo científico y técnico del país.
Hemos investigado nuestro subsuelo, previsto desastres naturales, formado a las nuevas generaciones a
través de círculos de interés y divulgado nuestra geodiversidad en cada rincón del archipiélago. Hemos
organizado, con esfuerzo voluntario y amor por la profesión, nuestras Convenciones de Ciencias de la
Tierra, que se han convertido en un símbolo de resistencia científica y un punto de encuentro para el
mundo. Hemos demostrado, que somos los que hacen posible lo imposible.
Pero no podemos, ni queremos, hablar de este aniversario como si viviéramos en una burbuja. Nuestra
celebración se da en el contexto más complejo y desafiante que haya enfrentado nuestro pueblo en
décadas. El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos,
recrudecido de manera brutal y genocida, no es una noticia más. Es una política deliberada para asfixiar
nuestra economía, estrangular nuestra vida social y doblegar la dignidad de un pueblo soberano que ama
la paz. Las medidas extraterritoriales, las persecuciones financieras y la imposibilidad de acceder al
combustible, son un ataque directo contra el bienestar de cada cubano y, por supuesto, contra nuestra
capacidad de hacer ciencia, de explorar, de investigar y de desarrollarnos como profesionales.
Ante este escenario, desde la SCG, nuestra voz es clara y contundente:
¡Denunciamos este bloqueo como un acto cruel, ilegal y violatorio de los derechos humanos!
¡Exigimos el cese de esta política que pretende rendir a un pueblo por hambre y necesidad!
¡Nos solidarizamos con todas las familias cubanas que sufren las consecuencias de esta guerra económica!