08/09/2026
ALMÁCIGO ("Bursera simaruba") 🟤🟡
Árbol tan hermoso como su nombre, se ubica en la misma familia que el incienso y la mirra, plantas resinosas del Viejo Mundo y el Evangelio. Ser más humilde, sin embargo, no lo hay.
Se distribuye por toda la zona intertropical de América, incluso el sur de la Florida. En Cuba crece en montes secos y bosques semicaducifolios cercanos a la costa, así como en mogotes tierra adentro.
Lo más llamativo del almácigo es su grueso tronco cilíndrico, de corteza cobriza en láminas brillantes ("piel de seda" para Martí) y un verde interior capaz de fotosintetizar, sobre todo en secano cuando las hojas caen.
En él es posible "dejar el mal". La bienaventurada Lydia relata esta maravilla: "Se lleva al niño a un árbol, se le apoya el pie en el tronco y se marca con una cuchilla el contorno de la planta del pie en la corteza. Podemos estar seguros de que cuando desaparecen las líneas incisas en la corteza, se reduce la hernia umbilical de la criatura". 🟡
El almácigo se cultiva por su belleza y virtudes medicinales casi o del todo mágicas (imposibles de agotar aquí). No olvidar que es más efectivo en Viernes Santo, y que las hojitas bajo la almohada del paciente deben ponerse en cruz. Es el chaca sagrado de los mayas, que en ceremonias quemaban la resina, misma que los cubanos aplicamos sobre heridas con herrumbre para alejar el tétanos.
Su corteza y hojas son antídoto contra el guao de costa ("Metopium brownei"), de cuya inflamación y quemaduras damos fe pues somos recolectores del Este habanero.
La madera del almácigo, sin demasiado valor maderable, sirve o servía para pulpa de papel y envase de frutas. Nuestro amigo Gustavo recuerda las cajitas de almácigo de dulce de guayaba! 🟡🔴
Árbol tan estimado por lo divino y lo dulce, cumple un destino no digamos que trágico: servir como poste en cercas vivas. A un simple palo clavado en la tierra no tardan en salirle hojas, flores, abejas.
Recordamos el gran almácigo del Convento de Santa Clara, cuyo tronco limpiamos de cemento, y el que hace tres años plantamos en el callejón de Hamel, nacido de una semilla hallada entre las tumbas de Colón. 🟤