13/05/2026
𝐉𝐨𝐬𝐞́ 𝐌𝐚𝐫𝐭𝐢́ 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐟𝐨𝐫𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐚𝐧𝐞𝐱𝐢𝐨𝐧𝐢𝐬𝐦𝐨. 𝐋𝐚 𝐏𝐚𝐭𝐫𝐢𝐚 𝐢𝐧𝐝𝐞𝐩𝐞𝐧𝐝𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞.
En el marco de la cuarta edición de la Jornada del Cariño "Martí en los holguineros", que se desarrolla del 9 al 19 de mayo en la Ciudad de los Parques, el Dr.C. Alexander Abreu Pupo ofreció una conferencia magistral titulada "José Martí entre el reformismo y el anexionismo. La Patria independiente", donde desmontó con rigor histórico los discursos que pretenden desviar el ideario independentista del Apóstol.
El encuentro, que convoca cada año a estudiosos, historiadores, estudiantes y al pueblo holguinero en torno al legado del Héroe Nacional, tuvo en la sala principal de la Biblioteca Álex Urquiola un momento de particular profundidad reflexiva.
𝑬𝒍 𝒂𝒍𝒎𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒍𝒆𝒗𝒂𝒏𝒕𝒂𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐
Abreu Pupo comenzó su conferencia recreando el momento en que el general Máximo Gómez, en la noche del 19 de mayo de 1895 en el campamento de Dos Ríos, expresó su dolor por la caída en combate del Apóstol.
"𝘠𝘢 𝘯𝘰𝘴 𝘧𝘢𝘭𝘵𝘢 𝘦𝘭 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢𝘯̃𝘦𝘳𝘰𝘴 𝘺 𝘦𝘭 𝘢𝘭𝘮𝘢 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘳 𝘥𝘦𝘭 𝘭𝘦𝘷𝘢𝘯𝘵𝘢𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰".
El conferencista explicó que en esas notas del generalísimo se revela el significado que tenía José Martí para la causa independentista cubana. "Hoy debiera estar fuera de cualquier debate la negación de que Martí alcanzó tal reconocimiento entre los patriotas de la mayor de las Antillas", afirmó Abreu.
Para explicar cómo forjó ese carácter que lo hizo merecedor del respeto de Gómez y de otros veteranos de la Guerra Grande, el investigador rememoró los inicios del Apóstol.
Recordó la carta fechada el 4 de octubre de 1869 en la que siendo un adolescente de 16 años acusó de "apóstata" a Carlos de Castro y Castro por haberse enrolado en los cuerpos de voluntarios españoles. Esa misiva le valió una condena a seis años de prisión.
"A los 16 años la prisión nunca debiera ser el lugar para un joven y menos aún por expresar sus ideas políticas", expresó Alexander Abreu, citando la propia experiencia martiana.
El ponente leyó un fragmento de la carta que Martí escribió a su madre, doña Leonor, el 10 de noviembre de 1869, mientras cumplía su primer mes de reclusión:
"𝑀𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑚𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑟𝑒𝑗𝑎𝑠; —𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑚𝑒 𝑠𝑖𝑟𝑣𝑒 𝑚𝑖 𝑝𝑟𝑖𝑠𝑖𝑜́𝑛. —𝐵𝑎𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑙𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑚𝑒 ℎ𝑎 𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑚𝑖 𝑣𝑖𝑑𝑎, 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑜 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑎 𝑑𝑒 𝑠𝑒𝑟 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎, 𝑦 𝑛𝑜 𝑙𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑟𝑒́ 𝑑𝑒 𝑎𝑝𝑟𝑜𝑣𝑒𝑐ℎ𝑎𝑟".
𝙇𝙖 𝙥𝙖𝙩𝙧𝙞𝙖 𝙞𝙣𝙙𝙚𝙥𝙚𝙣𝙙𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚
El núcleo central de la conferencia fue el análisis de cómo Martí tuvo que enfrentarse a los proyectos políticos que circulaban en la Cuba de finales del siglo XIX.
"Cuando arrancó la guerra independentista no tuvo titubeos entre reformistas y anexionistas. Su camino estaba definido: la patria independiente de España, y Cuba de los cubanos y no anexada a los Estados Unidos", subrayó Abreu.
El investigador explicó que durante el llamado "período de reposo turbulento" (1878-1895), surgieron en la Isla dos partidos legales: el Unión Constitucional o integrista y el Partido Liberal Autonomista. En ninguno de sus programas aparecía la independencia de Cuba. "Martí tendrá que desmontar las narrativas de ambas agrupaciones políticas", afirmó el Doctor en Ciencias.
Particular atención dedicó al autonomismo, calificado como una agrupación "que no se podía derrotar con simples consignas o retóricas vacías". Abreu señaló que en sus filas militaba "una buena parte de la intelectualidad criolla, que apostaban por la biología social", según la cual Cuba llegaría a la independencia por evolución histórica y por la decadencia española.
"Martí no la tuvo fácil con los autonomistas —recordó—. Muchos de ellos habían estado en el campo mambí y ahora renegaban de ese pasado independentista".
Abreu se detuvo en un documento fundamental: la carta que José Martí enviara al general Máximo Gómez el 20 de julio de 1882, a la que calificó como "una clase magistral del sentido y la realidad política que se vivía".
En esa misiva, Martí expuso los principios que debía tener la revolución necesaria: debía ser "seria, compacta e imponente", debían participar en ella "hombres honrados", y no podían estar ausentes los veteranos de la Guerra Grande.
Pero el investigador destacó especialmente la advertencia martiana sobre el peligro anexionista. Citó textualmente la pregunta que Martí le planteó a Gómez:
"¿𝐶𝑜́𝑚𝑜 𝑒𝑣𝑖𝑡𝑎𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑣𝑎𝑦𝑎𝑛 𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝑎𝑓𝑖𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑙𝑖𝑏𝑒𝑟𝑡𝑎𝑑 𝑐𝑜́𝑚𝑜𝑑𝑎, 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑟𝑒𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑠𝑎 𝑠𝑜𝑙𝑢𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑠𝑎𝑙𝑣𝑎𝑛 𝑎 𝑙𝑎 𝑝𝑎𝑟 𝑠𝑢 𝑓𝑜𝑟𝑡𝑢𝑛𝑎 𝑦 𝑠𝑢 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎?"
Y la respuesta que el propio Martí se daba: "Debemos tener un partido en pie, elocuente y erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario".
𝙇𝙖 𝙖𝙢𝙚𝙣𝙖𝙯𝙖 𝙙𝙚𝙡 𝙚𝙭𝙥𝙖𝙣𝙨𝙞𝙤𝙣𝙞𝙨𝙢𝙤 𝙣𝙤𝙧𝙩𝙚𝙖𝙢𝙚𝙧𝙞𝙘𝙖𝙣𝙤
El conferencista también abordó la lucidez martiana frente al expansionismo de los Estados Unidos. Citó una carta del 15 de febrero de 1889 en la que el Apóstol escribió:
"𝐷𝑒 𝑚𝑖́, 𝑛𝑜 𝑙𝑒 𝑑𝑖𝑟𝑖́𝑎 𝑚𝑎́𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑞𝑢𝑒𝑗𝑢𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑎ℎ𝑜𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑚𝑖́, 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑎𝑛̃𝑜𝑠 𝑣𝑒𝑛𝑔𝑜 𝑡𝑒𝑚𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜 𝑦 𝑎𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑒 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑖𝑚𝑎, 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑝𝑜𝑙𝑖́𝑡𝑖𝑐𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑞𝑢𝑖𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝐸𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑈𝑛𝑖𝑑𝑜𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑦𝑎 𝑎𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎𝑛 𝑜𝑓𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑝𝑜𝑟 𝑏𝑜𝑐𝑎 𝑑𝑒 𝐵𝑙𝑎𝑖𝑛𝑒 𝑦 𝐻𝑎𝑟𝑟𝑖𝑠𝑜𝑛 𝑠𝑢 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜 𝑑𝑒 𝑡𝑟𝑎𝑡𝑎𝑟 𝑑𝑒 𝑚𝑎𝑛𝑜 𝑎𝑙𝑡𝑎 𝑎 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑖́𝑠𝑒𝑠, 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑑𝑒𝑝𝑒𝑛𝑑𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑠 𝑛𝑎𝑡𝑢𝑟𝑎𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑒́𝑠𝑡𝑒, 𝑦 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑎𝑟 𝑎 𝐶𝑢𝑏𝑎".
Y añadió Martí en esa misma misiva: "Para morir se necesita más de lo que parece; porque yo estoy mu**to desde hace mucho tiempo, y vivo, pero si de una sola noticia se pudiera morir, yo hubiera mu**to de ésta".
𝙉𝙤 𝙥𝙪𝙚𝙙𝙚 𝙛𝙖𝙡𝙩𝙖𝙧𝙣𝙤𝙨 𝙈𝙖𝙧𝙩𝙞́
En los minutos finales de su conferencia, el Dr.C. salió al paso de quienes, a su juicio, intentan desfigurar el pensamiento martiano. "Hoy circulan en redes sociales y en discursos pseudointelectuales versiones acomodadas de Martí —señaló—. Se le presenta como un reformista moderado o como alguien que toleraba la anexión a Estados Unidos. Nada más falso". La respuesta martiana, enfatizó el investigador, fue la construcción de un partido revolucionario "en pie, elocuente y erguido".
Abreu conectó aquella advertencia con la geopolítica actual. Mostró la política conquistadora de los Estados Unidos y su deseo de tratar a América Latina "como dependencias naturales".
Eso que Martí denunció hace más de 130 años sigue siendo la esencia del bloqueo a Cuba, de las guerras híbridas contra los gobiernos progresistas y del intento de recolonizar nuestra soberanía. No hubo reformismo en Martí, ni anexionismo. Hubo un antiimperialismo lúcido y radical.
Alexander Abreu terminó su conferencia citando nuevamente a Gómez, y dijo: "El viejo veía lo que nos venía encima. Ojalá en 2026, centenario del natalicio de Fidel Castro, nosotros entendamos que no puede faltarnos Martí como el mejor compañero de Cuba".
Por Reynaldo Zaldivar Osorio
Fotos del autor