19/03/2026
Mensaje de Año Nuevo Rosacruz 3379
En este nuevo ciclo que se abre ante nosotros, indicado por el Equinoccio de Primavera, iniciando el viernes 20 de marzo de 2026 a las 08:46 horas tiempo del centro de México, recibimos con recogimiento y gratitud el inicio de un nuevo Año Rosacruz.
El equinoccio de primavera nos recuerda el eterno equilibrio entre la luz y la oscuridad, invitándonos a renovar nuestro compromiso con la búsqueda de la Sabiduría, la armonía interior y el servicio desinteresado a la humanidad.
Que este nuevo año sea para cada uno de ustedes un sendero de mayor comprensión, donde el silencio fecundo del Ser ilumine la mente, fortalezca el corazón y eleve el alma hacia ideales cada vez más nobles.
Que la Luz de la Conciencia Cósmica despierte en cada pensamiento, que la Paz habite en cada acción y que el Amor guíe cada uno de nuestros actos.
Reciban todos, mis más sinceras felicitaciones en este nuevo Año Rosacruz.
Con mis mejores deseos de Paz Profunda
Sincera y Fraternalmente,
José Botello
Gran Maestro
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Akhenatón y las Escuelas de Misterios
Con el inicio del año Rosacruz 3379, naturalmente, algunos se han preguntado sobre el origen de este conteo.
Nuestro calendario inicia en el reinado del Faraón Akhenatón, considerado el Gran Maestro tradicional de nuestra Orden, a partir de una solemne ceremonia mística, realizada por Nuestro Gran Maestro, en el Año 1353 a.C., y se calcula sumando 1353 +2026=3379, que es el Año Nuevo R+C, cuando el Sol entra en el Signo de Aries, que es el Equinoccio de Primavera.
La Ceremonia se describe como una iniciación solar donde el Faraón estableció los principios de "Maat" (Verdad, Justicia y Orden) como base del estudio místico y el punto de inflexión donde el faraón Akhenatón (Amenhotep IV) consolidó las escuelas de misterios en una sola estructura unificada.
La Antigua y Mística Orden de la Rosacruz no es un movimiento filosófico de reciente creación. Con más de tres mil años de historia, su Tradición hace remontar su origen a las Escuelas de Misterios del antiguo Egipto.
Como su nombre sugiere, estas Escuelas agrupaban a los místicos iluminados, que se reunían periódicamente para estudiar los misterios de la existencia.
Estas Escuelas de Misterios, que ya existían de mucho tiempo antes, fueron los guardianes de sus conocimientos y conocieron un especial esplendor bajo la égida del Faraón Akhenatón, cuyo reinado tuvo lugar entre los años 1353-1336 a. C., cuando este introdujo la noción del monoteísmo. Fue durante esos años que la Fraternidad concreto su organización y los hermanos de dicha comunidad trazaron los métodos de iniciación y las formas de servicio tal como se usan hoy día.
Con el Equinoccio de Primavera, iniciando el viernes 20 de marzo de 2026 a las 08:46 horas tiempo del centro de México, el Sol ingresa en el signo de Aries, el primer signo del Zodíaco. Mediante este evento celestial, la gran rueda del año continua su marcha eterna. Según las tradiciones de los antiguos Misterios, este momento no era solo un giro en el calendario, sino el renacimiento de la vida misma en el planeta. Se trata de la reactivación de esos poderes invisibles que despiertan a la semilla, impulsan el flujo de la savia en el tronco y llaman a la vida a florecer de nuevo tras el largo letargo invernal.
Aries, el heraldo ígneo del Zodíaco, se alza como el umbral de los comienzos. Al cruzar el Sol este portal, se restaura el equilibrio entre la luz y la sombra; el día y la noche se funden en perfecta igualdad. De esa armonía nace la corriente ascendente de la vida en su ciclo anual. Este evento cósmico servía a los antiguos como prueba de una gran verdad: que el universo se rige por ciclos de muerte y renacimiento, de declive y restauración.
La Orden Rosacruz AMORC, depositaria del conocimiento de las más remotas tradiciones de sabiduría, preserva esta observación de la naturaleza en el corazón de sus enseñanzas. Nuestra Orden no instruye a través del dogma, sino mediante símbolos extraídos de la Naturaleza, trazando un puente entre las leyes Cósmicas y la vida del ser humano.
Así, nuestros Templos, orientados hacia el Oriente, son un fiel reflejo del orden cósmico que ya observaban los antiguos sacerdotes-astrónomos al vigilar los cielos. La renovación que simboliza el Equinoccio es el espejo de la enseñanza Rosacruz: el alma humana, al igual que la tierra, debe transitar sus propios periodos de oscuridad antes de emerger, purificada, hacia la Luz.
En esencia, mediante la observación del cielo, nació una filosofía donde el movimiento de los astros reveló los ritmos ocultos de la existencia. Lo que el pastor descifraba en el sol que retorna, y el agricultor en el verdor de los campos, el Rosacruz comprendió la certeza de que el mundo renace perpetuamente y que todo inicio verdadero emana del sereno equilibrio entre la luz y las tinieblas.
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