11/11/2023
La trágica muerte de Luana Andrade, una la influencer brasileña de 29 años, a causa de una liposucción, deja consternados a muchos usuarios de las redes sociales. Y es que, el triste suceso vuelve a reavivar el debate sobre si las operaciones estéticas son seguras; y también sobre los cánones de belleza sociales, que pesan mayoritariamente sobre las mujeres y las hace someterse a intervenciones quirúrgicas de este tipo. En el caso de Luana dos horas después comenzar la intervención le dio un paro cardiaco, que desencadenó una trombosis y finalmente una embolia pulmonar.
Según un reportaje realizado por RTVE, en el que se le consulta a la presidenta de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), la doctora Isabel Moreno, esta explica que “Ninguna cirugía es banal ni, como he leído en algunos escritos sobre la liposucción, es fácil. Yo llevo más de 30 años de ejercicio profesional, he visto crecer y nacer la liposucción, que es una técnica que empezó en los años 80 y que ha ido cambiando, pero cada día que hago una liposucción tengo que tener mis cinco sentidos puestos, porque es una cirugía que se hace a cielo cerrado; es decir, introducimos una cánula dentro del cuerpo a unos milímetros de la piel y tenemos que controlar por dónde va esa cánula. Por tanto, no es una cirugía banal, sino que es una cirugía muy seria que requiere una formación muy importante".
Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) en España se realizan más de 204.000 intervenciones de cirugía estética al año. El 85% se practican a mujeres y el 15% a hombres. Muchas personas, por cuestiones económicas, viajan a otros países como Turquía o Colombia para someterse a estas intervenciones.
En relación a esto, se considera que las intervenciones estéticas, a menudo pueden ser una forma de violencia estética. Quienes lo ven así explican que también implica racismo por los parámetros occidentales que se implantan como universales; gordofobia porque impide la normalización de los cuerpos con proporciones distintas, o edadismo porque pretende a menudo evitar mostrar el envejecimiento del cuerpo y de la piel.
Fuentes: La Vanguardia – RTVE