07/10/2026
🎬 ¿Cuánto conocemos de las historias que han vivido las personas Sordas?
Hay historias que necesitamos conocer, no para quedarnos en el dolor del pasado, sino para comprender cuánto ha costado conquistar derechos y por qué no podemos dejar de trabajar para protegerlos y ampliarlos.
Te invitamos a visionar "Silenced" (Dogani), película surcoreana dirigida por Hwang Dong-hyuk en 2011, basada en la novela de Gong Ji-young e inspirada en hechos reales ocurridos en la Escuela Inhwa para Sordos.
El filme nos enfrenta a una historia estremecedora de abuso, violencia y vulneración de derechos que durante años permaneció silenciada. Pero también nos muestra la fuerza de quienes decidieron romper ese silencio y exigir justicia.
El impacto de la película trascendió la pantalla: contribuyó a reabrir el caso, al cierre de la escuela y a la aprobación en Corea del Sur de la llamada «Ley Dogani», que endureció las penas y eliminó la prescripción para determinados delitos sexuales contra menores y personas con discapacidad.
Por eso, mirar esta película es también una invitación a reflexionar sobre el presente.
Porque los derechos que hoy defendemos no aparecieron de manera espontánea. Son fruto de historias, luchas, voces y manos que se atrevieron a transformar aquello que parecía imposible de cambiar.
Y desde la educación, la cultura, la comunicación, las instituciones, las familias y cada uno de nuestros espacios, todos tenemos algo que aportar para que ninguna persona vuelva a ser silenciada por la falta de derechos, de oportunidades o de acceso.
Te invitamos a ver "Silenced", a sentirla y, sobre todo, a conversar sobre lo que esta historia nos deja.
«Las cosas mejores y más hermosas del mundo no pueden verse, ni tocarse; se sienten con el corazón.» Helen Keller
Quizás ese sea también uno de los mayores aprendizajes que nos deja esta película: hay realidades que solo podemos comprender verdaderamente cuando somos capaces de sentirlas, reconocerlas y actuar.
Conocer la historia es también una forma de construir el futuro.
Sigamos aportando, desde todos los ámbitos, por una sociedad donde los derechos de las personas Sordas sean plenamente reconocidos, respetados y garantizados.