11/08/2025
Palestina, tierra herida,
voz que el mundo no ha escuchado,
corazón desarraigado
que aún palpita con vida.
Aunque el dolor no se olvida,
resiste con dignidad,
con sueños de libertad
ante el fuego que no cesa
de llorar por lo tristeza
y clamar por la verdad.
Ni el muro ni la metralla
pueden silenciar su canto,
ni borrar con sangre y llanto
la esperanza que no falla.
Cada niño, cada talla,
cada oliva que florece,
es testigo que enriquece
la memoria de su suelo,
y en su lucha ve el anhelo
de un mañana que amanece.
Desde Gaza hasta Hebrón,
la tierra grita su historia,
no se borra la memoria
ni se rinde la razón.
Con la piedra y el corazón,
con la pluma y la bandera,
Palestina persevera
como espiga entre metralla,
y aunque el mundo la avasalla,
su coraje no se espera.
Son los muros del silencio
los que intentan sepultarla,
pero el alma al levantarla
rompe el cerco con su incienso.
Cada mártir, cada lienzo,
cada verso que denuncia,
es la llama que se anuncia
a no vivir con cadenas,
y en sus calles hay condenas
que la historia no renuncia.
Bajo el cielo de Belén,
donde el alma se arrodilla,
Palestina es maravilla
que florece en el edén.
Aunque el mundo diga "¡ven!"
con promesas que traicionan,
sus raíces no abandonan
ni el olivo ni la fe,
porque el sol que allí se ve
es la luz que la corona.
Tierra santa, tierra viva,
donde el canto es oración,
y la lucha, redención
que en el alma se cultiva.
Cada lágrima cautiva
es rocío en su desierto,
y aunque el mundo esté incierto,
su esperanza no se cansa:
Palestina es la balanza
entre lo justo y lo cierto.
Palestina no se rinde,
ni en la sombra ni en la herida,
su verdad sigue encendida
aunque el mundo la deslinde.
Su dolor jamás se extingue,
es bandera, es oración,
es raíz, es rebelión,
es jardín bajo metralla,
es estrella que restralla
e ilumina la razón.
Desde el río hasta la mar,
su latido es infinito,
y aunque el cielo esté marchito,
volverá a resucitar.
Cada niño al despertar,
cada madre que resiste,
cada verso que persiste,
es promesa que no muere:
Palestina aún se quiere,
Palestina aún existe.