24/04/2026
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INTERVENCIÓN DE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ, VICEMINISTRO PRIMERO DE COMUNICACIONES DE LA REPÚBLICA DE CUBA, EN EL PANEL SOBRE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN EN LA ERA DE LA IA DEL 29º PERÍODO DE SESIONES DE LA COMISIÓN DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA PARA EL DESARROLLO (CCTD) DE LAS NACIONES UNIDAS, GINEBRA, 20 DE ABRIL DE 2026
Señor Presidente,
Estimados delegados:
Nuestro país, al igual que muchos otros, reconoce el inmenso potencial de la inteligencia artificial para acelerar el progreso social, mejorar la eficiencia de los servicios públicos y fomentar el crecimiento económico.
No obstante, los informes de organismos internacionales, incluidos los de las propias Naciones Unidas, subrayan de manera consistente cómo los beneficios de la revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial están siendo concentrados mayoritariamente por los países desarrollados, mientras que el resto del mundo corre el riesgo de quedar rezagado.
Es en este contexto donde emprende su camino hacia el desarrollo y uso de la inteligencia artificial.
Nuestro país asume este desafío desde un enfoque pragmático y autónomo, consciente de los obstáculos estructurales que enfrentamos, siendo el principal, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba por más de seis décadas, que limita nuestro acceso a tecnologías y financiamientos.
En 2024, Cuba aprobó la Política para la Transformación Digital, la Agenda Digital Cubana hasta el 2030 y la Estrategia para el Desarrollo de la Inteligencia Artificial en Cuba.
Esta Estrategia constituye una hoja de ruta clara, alineada con nuestras prioridades nacionales, que nos permite medir avances en el desarrollo y uso de la IA en Cuba, identificar brechas y orientar los esfuerzos hacia áreas de alto impacto social.
Uno de nuestros objetivos centrales es avanzar hacia la soberanía tecnológica. Ante las restricciones externas, hemos debido fortalecer capacidades internas, desarrollar herramientas propias y formar talento.
Esta experiencia nos ha demostrado que, para el Sur Global, la verdadera democratización de la IA no radica únicamente en acceder a tecnologías de vanguardia, sino en contar con capacidades técnicas, financieras y humanas para asimilarlas, desarrollarlas y adaptarlas a los contextos locales.
Asimismo, hemos constatado que uno de los principales retos es escalar experiencias exitosas hacia políticas públicas sostenibles. En sectores como la salud o la educación, en Cuba contamos con aplicaciones prometedoras, como el Sistema Integral de Monitoreo Hospitalario Inteligente, y el uso de IA para el diagnóstico académico en universidades. Sin embargo, escalar estos proyectos a sus respectivos sistemas nacionales en todo el país requiere superar desafíos relacionados con la calidad de los datos, las resistencias culturales y la carencia de marcos prácticos que orienten la implementación sectorial.
En paralelo, hemos impulsado la creación de espacios de colaboración y conocimiento, como el Portal de Soluciones de Inteligencia Artificial en Cuba, www.cubadigital.ai, que actúa como centro de recursos y diálogo entre investigadores, desarrolladores y responsables de políticas. Este tipo de iniciativas contribuye a construir una gobernanza nacional de la IA, basada en marcos éticos y regulatorios coherentes con nuestros valores.
La experiencia cubana evidencia una realidad compartida por muchos países en desarrollo: la existencia de una brecha profunda entre países desarrollados y en desarrollo en materia de IA, que no sólo es en infraestructura, sino también en el acceso a datos, capital y capacitación.
En particular, es causa de preocupación la utilización, como insumo para el entrenamiento de nuevas herramientas de inteligencia artificial, de datos que provienen predominantemente del Norte Global o que son autogenerados, sintéticos o producidos por IA. Ante esta práctica, que amplifica los sesgos históricos y margina los sistemas de conocimiento no occidentales, se deben adoptar salvaguardias éticas, regulatorias y técnicas, que incluyan auditorías a los algoritmos y la transparencia en las fuentes de datos de entrenamiento.
Señor Presidente,
Estimados delegados:
Sin un cambio en las dinámicas globales de acceso a capital, tecnología, conocimientos y datos, las promesas de la IA seguirán estando más allá del alcance de una gran parte de la humanidad.
En este contexto se pone de manifiesto la urgencia de ciertas medidas:
1️⃣ Profundizar la cooperación sur-sur, para fortalecer las capacidades mutuas entre países en desarrollo.
2️⃣ Buscar nuevos modelos de cooperación internacional, que fomenten un desarrollo más equitativo, como alternativa a los paradigmas tradicionales.
3️⃣ Insistir en que la IA debe ponerse primero al servicio de las personas y ser moldeada a través de una cooperación global donde todas las voces tengan peso. Esto no es sólo un principio ético, sino un requisito para la viabilidad del propio desarrollo sostenible.
Muchas gracias.