04/07/2026
🏳️🌈 Han pasado algunos días desde el y todavía estamos procesando lo que ocurrió el en las calles de .
✊🏽 Y no porque hubiese sido la primera vez que participaba en la marcha del +. Sino porque esta vez llevamos algo distinto: una carroza política, de incidencia y visibilización. Una alegoría construida con madera, cadenas, tul y cuerpos disidentes que decidieron contar en vivo lo que las instituciones prefieren no nombrar.
🚨 La historia era simple y brutal al mismo tiempo:
¡La justicia fue capturada!
⚖️ Y ahí estaba —en el centro de todo— vestida de blanco, atada, sin dejar dudas sobre quién ha tomado el control. Sus pies descalzos sobre la tarima. Su espada caída. Su balanza desequilibrada. Todo en ella nos interpelaba sin parar: ¿Quién la va a liberar?
👁️ A su lado —jactándose de una victoria efímera e inverosímil— el poder que la tiene prisionera: una figura sin rostro humano, con un ojo enorme que todo lo observa pero nada ve, vestida de etiqueta, con guantes blancos impecables, sosteniendo los derechos de las personas (el cuerpo, la salud, la identidad, la vida) como si fueran objetos en una balanza que solo él puede inclinar.
🏳️⚧️ Y alrededor, de pie, altivos, los cuerpos de la disidencia.
💪🏽 Vestidos de negro con destellos, portando los colores de todas las banderas que nos representan, resistiendo pese a las barreras que el sistema construye para silenciar, invisibilizar y reprimir. No vencidos. Exigiendo. Negándose a desaparecer aunque la cinta de PRECAUCIÓN nos recordara que nos matan de mil formas, incansablemente, cada día.
🫀Y en el frente, abriendo el camino: un corazón encadenado —rojo, anatómico, real— con flores que insisten en crecer entre los eslabones del metal. Porque incluso capturada, la vida no pide permiso para seguir latiendo.
Esa era la historia.
Esa era la denuncia.
Y todo San José puedo verla.
🫂 Durante la marcha, algo que no habíamos calculado ocurrió: las personas se detuvieron. Preguntaron de qué iba. Se reconocieron en los personajes. Dijeron —con palabras, con abrazos, con lágrimas— que en esa alegoría veían algo que conocen de cerca.
🌈 Las personas LGBTIQ+, migrantes, solicitantes de refugio y refugiadas que acompañamos cada día en IRCA CASABIERTA encontraron en esos cuerpos su propia historia reflejada.
Y eso no fue un accidente de la propuesta artística.
Fue exactamente lo que queríamos denunciar.
💪🏽 Porque esta alegoría no la inventamos desde la abstracción; la encontramos en las historias reales de las personas que cruzan nuestra puerta. En cada proceso de integración que el sistema obstaculiza. En cada derecho que alguien decidió que no les correspondía. En los titulares de prensa. En cada cuerpo disidente que sigue de pie a pesar del odio y la discriminación.
📢 Las calles de San José escucharon y todavía retumban.
Por eso seguimos aquí, de pie, a su lado, transformando.
🏡 Somos .