07/09/2026
He pensado mucho antes de publicar esto, pero al haber animales involucrados quisiera expresar algo que pocas veces se visibiliza.
Lo ocurrido con la doctora veterinaria me parece terrible e injustificable. Nada justifica una agresión así. Espero de corazón que pueda recuperarse física y emocionalmente. Quienes amamos a los animales debemos reconocer la labor de quienes dedican su profesión a cuidarlos.
Pero pienso también en los más de veinte gatos y en quien los tenía a su cargo. Si realmente existe una condición de salud mental, algo que deben determinar los profesionales, me pregunto cómo alguien en esas circunstancias terminó solo y sobrepasado con tantos animales, sin intervención o una red de apoyo.
Se ha criticado mucho el estado de la vivienda. Claro que las condiciones de los animales importan, pero quienes hemos cuidado o rescatado sabemos lo rápido que todo puede desbordarse cuando faltan salud, dinero, tiempo o ayuda. A mí me ha pasado.
Mantener tantos animales requiere una gran inversión económica, física y emocional. Solo desparasitar a los que tengo, menos de la mitad de los que él tenía, puede costarme más de ₡100.000 por tanda.
Nos preocupan los animales abandonados, pero solemos dejar esa responsabilidad en pocas personas. Los rescatistas ponen dinero, casa, tiempo y estabilidad emocional, se endeudan con veterinarias y muchos de quienes pidieron que "por favor salvaran" al animal desaparecen después.
Aplaudimos que alguien rescate, pero pocas veces nos preguntamos quién sostiene al que rescata.
No conozco las circunstancias de este muchacho. Si había negligencia, debe determinarse, pero alguien sobrepasado también puede necesitar intervención.
Nada de esto excusa lo que hizo.
Podemos solidarizarnos con la víctima y exigir justicia sin deshumanizar al agresor ni dejar de preguntarnos qué falló antes.
No necesitamos encontrar "buenos" y "malos". Comprender qué llevó a esta tragedia puede ayudarnos a evitar la siguiente.