12/06/2026
“San José (Redacción). En agosto de 1900 moría en Cartago, a la edad de 80 años, uno de los personajes más excéntricos, por no decir el más extravagante, nacido en el seno de las elites costarricenses en el siglo XIX. La peculiaridad de este personaje se expresó tanto en su vida, aventurera, disoluta y poco conforme con las "buenas costumbres" de la época, públicas y privadas, porque fue exilado político y efímero y perseguido pornógrafo, como en una curiosa obra que nos legó, el famoso Álbum de Figueroa .
Así como José María Figueroa Oreamuno, su autor, fue una personalidad incómoda, crítico tanto de la beatería como de la politiquería de su tiempo, su obra es un documento imposible de clasificar. Es, a la vez, un extenso manuscrito integrado por textos propios y ajenos, una colección de árboles genealógicos de familias costarricenses, un cuaderno de dibujos, acuarelas, caricaturas, planos, mapas, croquis, tablas y gráficos estadísticos, una recopilación de recortes de periódicos, un álbum de fotografías y hasta un muestrario de firmas autógrafas de personajes históricos costarricenses... recortadas de documentos originales y pegadas en uno de sus inmensos folios.
Hasta ahora el Álbum ha sido conocido por sus ilustraciones, pero no se puede decir que su autor haya sido un gran artista, ni que ocupe un lugar prominente en la historia de la pintura costarricense. Quizás, su mayor talento haya sido como cartógrafo, aunque era un caricaturista y dibujante naïf, irónico y muy incisivo. Muchas de sus ilustraciones son muy cómicas.”
Tomado de La Nación