01/01/2026
Ayer 31 y el pasado 21 de diciembre, realizamos nuestras últimas actividades del año.
En estos días de visita familiar, llevamos regalos a los hijos e hijas de nuestras compañeras privadas de la libertad.
Lo hicimos con la intención de que, aun en medio de la distancia y la ausencia, pudieran sentir que son amados, pensados y acompañados, que el vínculo con sus madres sigue vivo y que sus madres piensan en ellos.
Fueron dos días llenos de amor, abrazos, sonrisas y emociones. Días que nos recordaron que la prisión no solo encierra a las mujeres, sino que también atraviesa a las y los más pequeños.
Por eso no podíamos cerrar el año sin pensarles, sin hacerles sentir que importan, que no están solos y solas, y que hay una red que los abraza.
Gracias a todas las personas que hicieron posible esta actividad, a quienes donaron, acompañaron y creyeron.
Gracias al por unirse a esta iniciativa y caminar a nuestro lado.
Cerramos el año y empezamos uno nuevo, con la certeza de que los actos pequeños, cuando se hacen con amor, también transforman vidas.
Nicolás Santamaría Uribe