12/05/2026
Oficina Diaria: SER AMIGO
El más alto nivel que podemos alcanzar en una relación humana es la amistad auténtica. Ese también es el anhelo de Jesús cuando empezamos una relación con Él. Que superemos nuestra religiosidad, y nos sumerjamos en una relación íntima, transparente y sin complejos.
Sin embargo, para cultivar tal nivel de amistad, debemos ser intencionales al respecto, ejercitarnos en lo que es contracultural.
Por ejemplo, hablar con la verdad, prestar atención, escuchar atentamente y con curiosidad y estar presentes en todo tiempo que nos encontramos con nuestro amigo.
La mayoría de las personas que conozco se mueven en cuatro niveles relacionales: público, conocido, cercano e íntimo. El número de amistades auténticas se reduce conforme avanzamos de la periferia al centro en ese espectro. Es fácil tener conocidos, los cercanos son inevitables por consanguineidad o entorno familiar y laboral, pero la intimidad, la camaradería profunda, solo ocurre cuando somos vulnerables, no ocultamos nuestros defectos y expresamos nuestras emociones con libertad. Siempre sobran dedos en una mano para contar en tu vida con personas tan auténticas que como decía Oscar Wilde "te apuñalen de frente".
Pasamos demasiado tiempo fingiendo ser otras personas, mintiendo descaradamente, ocultando nuestras carencias y aprovechándonos de la amistad generosa de otros que no queda tiempo para ser realmente humanos y amar sin temores.
No obstante, la auténtica comunidad solo es posible aprendiendo a ser amigos. Ciertamente seremos heridos, traicionados, pero ese es el precio para descubrir cómo ser amigo con el prójimo y cultivar una relación íntima con Jesús.
Meditando en mi oficina diaria sobre cuán a menudo nos congregamos, servimos y ministramos sin sentido de comunidad. Nos quedamos cortos en autenticidad.
Moisés nunca hubiera cumplido su misión sin amigos auténticos.
"Pronto se le cansaron tanto los brazos que ya no podía sostenerlos en alto. Así que Aarón y Hur le pusieron una piedra a Moisés para que se sentara. Luego se pararon a cada lado de Moisés y le sostuvieron las manos en alto. Así sus manos se mantuvieron firmes hasta la puesta del sol."-Éxodo 17:12