13/07/2026
Hay sonrisas que enseñan más que cualquier libro.
El pasado viernes vivimos una tarde que nos recordó por qué vale la pena trabajar por la salud mental de nuestras comunidades.
Tuvimos el enorme privilegio de compartir un espacio con las personas usuarias del Centro Diurno de la Persona Adulta Mayor de Santa Cruz. Llegamos con la intención de brindar un taller, pero nos fuimos con el corazón lleno de aprendizajes, historias, sonrisas y abrazos que difícilmente olvidaremos.
Cada conversación nos recordó que detrás de cada persona existe una historia de esfuerzo, amor, pérdidas, esperanza y una inmensa capacidad para seguir adelante. Escucharles fue un regalo.
En el Centro para la Conciencia creemos que la salud mental no tiene edad. Todos necesitamos sentirnos escuchados, valorados y acompañados. Cuando una comunidad cuida a sus personas adultas mayores, también está cuidando su historia, su identidad y su futuro.
Agradecemos profundamente al Centro Diurno de la Persona Adulta Mayor de Santa Cruz por abrirnos sus puertas y permitirnos compartir este momento tan especial.
También agradecemos a la ONG Guanacaste GO Costa Rica, que continúa trabajando para crear espacios que fortalezcan el bienestar, la unión comunitaria y la calidad de vida de las personas más vulnerables de nuestra provincia.
Este fue solo un pequeño paso, pero estamos convencidos de que las grandes transformaciones comienzan cuando una comunidad decide cuidar de su gente.
Gracias a cada persona que participó, sonrió, compartió una historia y nos permitió formar parte de su día.
Seguiremos llevando la salud mental a donde más se necesita, porque creemos que el bienestar emocional debe ser un derecho al alcance de todas las personas.
💙 Gracias, Santa Cruz. Gracias por recordarnos que servir a los demás siempre deja una huella en el corazón.