19/08/2026
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🇲🇦CAPTAN A HOMBRE DISPARANDO A PERROS A PLENA LUZ DEL DÍA EN MARRUECOS🐕
Un video grabado en Tinghir, Marruecos, ha provocado indignación dentro y fuera del país al mostrar a un hombre armado disparando contra perros que se encontraban en un espacio público, mientras varias personas observaban la escena.
Las imágenes muestran al sujeto apuntando con un arma hacia los animales a plena luz del día. El material se difundió rápidamente en redes sociales y llegó a organizaciones de protección animal, que exigieron esclarecer quién era el hombre, quién autorizó los disparos y bajo qué justificación se llevó a cabo la intervención.
Asociaciones marroquíes, entre ellas la Asociación Aydi para la Protección de los Animales y el Medio Ambiente, reclamaron formalmente una investigación. Uno de los principales cuestionamientos es que no se ha presentado públicamente evidencia que demuestre que los perros abatidos padecieran rabia, hubieran atacado a personas o representaran en ese momento una amenaza que justificara matarlos.
El caso resulta especialmente polémico porque Marruecos lleva años afirmando que pretende sustituir el sacrificio indiscriminado de perros comunitarios por programas basados en su captura, esterilización, vacunación y retorno. Sin embargo, organizaciones animalistas continúan denunciando casos de perros presuntamente abatidos a tiros o envenenados en distintas localidades del país.
La controversia adquirió todavía mayor relevancia después de la entrada en vigor de la Ley 19.25 sobre animales callejeros, que establece un nuevo marco para su gestión y contempla su protección frente a la violencia, el maltrato y la matanza injustificada. No obstante, organizaciones defensoras de los animales advierten que algunas excepciones contempladas en la legislación podrían permitir que determinadas prácticas continúen bajo argumentos relacionados con la salud o la seguridad pública.
La indignación que producen estas imágenes es comprensible, pero también debería conducirnos hacia una discusión más profunda. Los perros que viven en las calles no son basura que deba retirarse cuando su presencia resulta incómoda. Son individuos sintientes cuya existencia es, en buena medida, consecuencia de problemas creados por nuestra propia sociedad: abandono, reproducción sin control, falta de esterilización, ausencia de políticas públicas y una relación con los demás animales basada todavía en la idea de que podemos decidir arbitrariamente cuáles vidas merecen protección.
Desde una mirada antiespecista, tampoco basta con condenar estos disparos únicamente porque las víctimas sean perros. La violencia que reconocemos inmediatamente cuando vemos un arma apuntando contra un perro debería hacernos cuestionar por qué dejamos de verla cuando las víctimas pertenecen a especies que hemos convertido en comida, vestimenta, entretenimiento o mercancía.