17/10/2025
Hoy conmemoramos a San Ignacio de Antioquía,
pastor valiente y testigo ardiente del amor a Cristo.
Obispo sabio y fiel, condujo a su pueblo con ternura y fortaleza,
enseñando que la verdadera vida nace del seguimiento de Jesús
y de la comunión en su Iglesia.
Camino al martirio, Ignacio no temió la muerte,
sino que la abrazó como encuentro con su Señor.
Sus cartas, escritas con fuego del Espíritu,
son un canto a la unidad, a la fidelidad y al amor eucarístico.
Él enseñó que donde está Cristo, allí está la Iglesia,
y que quien vive en la caridad
no teme a las pruebas ni a la cruz.
Su fe inquebrantable lo convirtió en semilla viva,
cuyo testimonio aún ilumina a los creyentes del mundo entero.
San Ignacio de Antioquía nos recuerda
que seguir a Cristo exige valentía y entrega,
que la fe no se esconde, sino que se proclama con el corazón
y se vive con la vida entera.
Hoy le pedimos que interceda por nosotros,
para que aprendamos a amar a la Iglesia con fidelidad,
a permanecer firmes en la verdad del Evangelio
y a caminar, con esperanza, hacia la vida eterna.
San Ignacio de Antioquía,
mártir de la fe y testigo del amor de Cristo,
enséñanos a vivir con alegría el don del Evangelio
y a dar testimonio con nuestra vida,
hasta alcanzar la gloria del Reino.