08/06/2026
En el marco de la celebración del Día Mundial del Ambiente y como parte del inicio de las acciones del programa de Fincas de Prácticas Ambientales Sostenibles (PAS), se llevó a cabo una jornada de restauración ecológica mediante la plantación de 200 árboles en el Corredor Biológico Interurbano Río Torres, Reserva de la Biosfera, específicamente en el sector de Durazno, distrito de Tierra Blanca de Cartago.
La actividad se desarrolló en la finca Engelshaus, propiedad ubicada en una zona estratégica para la conservación, debido a su cercanía con el área de amortiguamiento del Parque Nacional Volcán Irazú. Esta intervención representa el inicio de un proceso de restauración pasiva asistida, orientado a recuperar la cobertura vegetal y fortalecer la funcionalidad ecológica del paisaje.
La restauración pasiva consiste en facilitar los procesos naturales de regeneración de los ecosistemas mediante acciones puntuales que aceleren la recuperación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. En este caso, la plantación de especies forestales nativas permitirá crear las condiciones necesarias para que el área continúe regenerándose de manera natural en los próximos años.
Durante la jornada se establecieron especies nativas de gran importancia ecológica, entre ellas jaúl, tucuico, cachito, dama, roble encino, supara, aguacatillo y ratoncillo. Estas especies fueron seleccionadas por su adaptación a las condiciones ambientales de la zona y por los beneficios que aportan a la fauna silvestre y a la recuperación de los ecosistemas de montaña.
Uno de los principales objetivos de la plantación es contribuir a la protección y recuperación de las nacientes y áreas de recarga hídrica presentes en la finca, así como mejorar la estabilidad de los suelos y proteger los cauces y tubos de flujo asociados al sistema hídrico local. De igual forma, se busca incrementar la disponibilidad de alimento y refugio para polinizadores, aves y otros grupos de fauna silvestre, favoreciendo el aumento de la biodiversidad y fortaleciendo la conectividad ecológica entre remanentes boscosos y áreas protegidas cercanas.
La restauración de estos espacios también contribuirá a la captura y almacenamiento de carbono, la regulación del clima local, la reducción de procesos erosivos y la mejora de la calidad paisajística del territorio, generando beneficios ambientales y sociales para las comunidades aledañas.
La actividad contó con la valiosa participación de voluntarios de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), quienes aportaron su tiempo, entusiasmo y compromiso con la conservación ambiental. Su colaboración fue fundamental para el éxito de la jornada y demuestra la importancia del trabajo conjunto entre propietarios de fincas, instituciones, organizaciones ambientales y la academia para impulsar procesos de restauración ecológica a largo plazo.
Esta iniciativa constituye un ejemplo de cómo la articulación entre diferentes actores permite generar acciones concretas para la conservación de los recursos naturales, fortaleciendo el Corredor Biológico Interurbano Río Torres y contribuyendo a la protección de los ecosistemas estratégicos asociados al Parque Nacional Volcán Irazú y a la Reserva de la Biosfera.