La fundación proyectará su acción sobre la comunidad en general, aunque procurará una especial atención el bienestar y la protección de la población infantil, la comunidad desplazada por la violencia en Colombia, indígenas, la comunidad (educativa, cultural, artística), las mujeres cabeza de familia, jóvenes en riesgo, adultos mayores, personas en situación de discapacidad, grupos étnicos (afro
descendientes, población ROM ó gitanos, indígenas y raizales), LGBT, reinsertados, entre otros, que históricamente han encontrado limitaciones en la ejecución, garantía y restitución de sus derechos así como sobre los colectivos humanos más desprotegidos. A la hora de determinar los beneficiarios de la actividad de la fundación, actuará con criterios de imparcialidad y no discriminación.