20/08/2026
Varios líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, pertenecientes a la Misión de la Unión China, con sede en Hong Kong, viajaron en julio a Tonga y las Islas Salomón para apoyar una iniciativa evangelística y acercarse a la comunidad china residente en esos países.
El equipo, que habla mandarín, visitó tiendas y hogares, conversó con propietarios chinos y los invitó a estudiar la Biblia y conocer a Jesús. En Nuku’alofa, capital de Tonga, muchos de los pequeños comerciantes son chinos. Sin embargo, la mayoría de la comunidad china es no cristiana o no religiosa. Una de las principales dificultades es que trabajan largas jornadas, desde temprano hasta la noche. Además, una ley de Tonga prohíbe trabajar los domingos, lo que representa una oportunidad para que los adventistas puedan acercarse a ellos y realizar actividades misioneras.
Esta estrategia de acercamiento a la diáspora china también se ha desarrollado en otros países. En 2020, la Iglesia Adventista en Honduras abrió un centro comunitario para la comunidad china en Tegucigalpa, ofreciendo clases de mandarín y español, actividades sobre salud y cocina, orientación legal y espacios recreativos.
En Panamá, donde se estima que viven unos 60.000 chinos, la Iglesia Adventista abrió en 2021 un centro en el corazón del barrio chino de Ciudad de Panamá. También se han desarrollado iniciativas similares en la República Dominicana, donde viven aproximadamente 20.000 chinos.
En las Islas Salomón, el presidente de la Misión de la Unión China, Daniel Jiao, participó el 18 de julio en un bautismo en Honiara, donde cientos de personas fueron recibidas como miembros de la iglesia al concluir los esfuerzos evangelísticos.
Aunque los misioneros reconocen que alcanzar a la comunidad china presenta grandes desafíos, mantienen clara su misión:
“Nuestro trabajo es dedicar nuestros días a sembrar. La cosecha llegará finalmente”.