03/10/2026
Mujeres excepcionales | Dorothy Louise Eady - Omm Sety
Dorothy (Omm Sety) es el caso de reencarnación más famoso y documentado de la egiptología. Y no era una charlatana, fue respetada por los egiptólogos más serios de Egipto.
Nace en Blackheath, Londres, el 16 de enero de 1904. A los 3 años se cae por las escaleras de su casa, la dan por mu**ta, el médico la declara fallecida. Horas después se despierta y no es la misma: habla con acento raro y dice "quiero volver a casa", pero no a su casa de Londres.
Adoptó posturas asociadas con representaciones del Antiguo Egipto, como sentarse en el suelo con las piernas cruzadas y expresaba con ansias su deseo de regresar a «su verdadero hogar», un lugar que nadie en su entorno lograba identificar. Empezó a dibujar símbolos que posteriormente fueron reconocimos como jeroglíficos egipcios, a pesar de no haber aprendido a hacerlo previamente. Todo esto sorprendió profundamente a sus padres, quienes no encontraban explicación racional a su repentino cambio de conducta.
A los 4 años la llevan al Museo Británico. Cuando ve la sala egipcia se emociona: empieza a correr entre las estatuas, a besarles los pies, a gritar ¡Esta es mi casa! ¿Dónde están los árboles? ¿Dónde están los jardines?" Estaba frente a una foto del Templo de Seti I en Abidos.
Lo más llamativo fue que parecía reconocer con familiaridad cada detalle de las piezas expuestas, afirmando con convicción que ya había estado allí en una vida anterior. Aunque los presentes interpretaron sus palabras como fruto de la imaginación infantil, Dorothy conservaría ese recuerdo con absoluta claridad durante el resto de su vida.
Desde ahí obsesión total. El famoso egiptólogo Wallis Budge queda impresionado porque la niña aprende jeroglíficos a una velocidad imposible, como si los estuviera recordando, no aprendiendo. La expulsan de dos colegios por negarse a cantar himnos cristianos que maldecían a los egipcios.
A los 29 años se casa con un estudiante egipcio, Imam Abdel Meguid, se va a El Cairo en 1933 y al pisar suelo egipcio se arrodilla y besa la tierra. Tiene un hijo y le pone Sety. Por eso empieza a llamarse Omm Sety - Madre de Sety.
En El Cairo dice que durante 12 meses la visita cada noche un espíritu llamado Hor-Ra, que le dicta en trance más de 70 páginas en jeroglífico cursivo contándole quién fue.
Fue Bentreshyt - "Arpa de Alegría" - hija de un soldado y una verdulera, en tiempos de Seti I, hace 3.300 años (1290 a.C.). Su madre muere cuando tiene 3 años y la entregan al Templo de Kom el-Sultan en Abidos, consagrada como sacerdotisa virgen de Isis. A los 12 años hace voto de castidad. A los 14 conoce a Seti I y se enamora, se hace su amante secreta. Queda embarazada. El Sumo Sacerdote le dice que ha cometido sacrilegio contra Isis y que arruinará al faraón. Para no dañar a Seti, se suicida.
Ella decía que siguió viéndose con el fantasma de Seti I toda la vida. Al principio como momia, luego como un hombre normal de 50 años.
Los arqueólogos la tomaban en serio porque era la primera mujer contratada por el Departamento de Antigüedades de Egipto, dibujante e investigadora para Selim Hassan y Ahmed Fakhry durante 20 años, y acertaba cosas imposibles:
▪︎ El jardín del Templo de Seti I en Abidos: Antes de excavar, describió exactamente dónde estaba, con canales y árboles. Dijo "aquí me reunía con Seti". La excavaron y encontraron las raíces y los canales justo donde dijo.
▪︎ Túneles y cámaras ocultas en el norte del templo que nadie había registrado y aparecieron.
▪︎ Describió el templo: Cuando llegó a Abidos por primera vez en 1954, a sus 50 años, sin haber estado nunca, describió pinturas murales en la oscuridad y el lugar exacto de cada cosa.
Se mudó a Arabet Abydos, frente al monte que los egipcios creían la entrada al Duat, el más allá. Vivió allí desde 1954 hasta que murió el 21 de abril de 1981, como guardiana del Templo de Seti I. Los aldeanos la adoraban porque conocía remedios antiguos y bendecía a los niños.
A lo largo de su vida escribió de forma detallada sus visiones, recuerdos y experiencias espirituales en diarios y notas personales. Tras su fallecimiento, su historia y legado fueron recopilados en el libro “Omm Sety’s Life and Afterlife”, donde se narra tanto su supuesta vida pasada como su notable contribución al estudio de la egiptología. Esta obra ofrece una visión profunda de una figura única, cuya vida desafió los límites entre el mito, la espiritualidad y la ciencia.
Hasta el día de hoy ningún egiptólogo pudo explicar cómo una inglesa de clase media-baja sin formación universitaria sabía tantos detalles que solo se descubrieron décadas después.