24/10/2024
Revelan que el gobierno de Duque adquirió software espía Pegasus
Bogotá, octubre de 2024 - Un nuevo capítulo se abre en la controversia sobre el espionaje gubernamental en Colombia, tras la confirmación de que el gobierno de Iván Duque adquirió el controversial software espía Pegasus. El hallazgo ha reavivado el debate sobre las prácticas de vigilancia y los límites entre la seguridad nacional y los derechos civiles.
El software, desarrollado por la firma israelí NSO Group, es conocido por su capacidad para infiltrarse en dispositivos móviles y acceder a mensajes, llamadas y datos de ubicación, entre otros. Esta herramienta ha sido vinculada a escándalos de espionaje en varios países, donde se ha utilizado para monitorear a activistas, periodistas y opositores políticos.
En Colombia, Pegasus habría sido utilizado bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. No obstante, varias fuentes han señalado que la herramienta también fue empleada para espiar a figuras de la oposición, periodistas y miembros de la sociedad civil, lo que pone en duda las intenciones detrás de su compra.
Una imagen difundida recientemente ha levantado aún más sospechas al mostrar una red de conexiones entre altos funcionarios del gobierno de Duque, incluyendo al entonces fiscal Francisco Barbosa, la directora de Semana Vicky Dávila, y el comandante del Ejército, Eduardo Zapateiro. El exministro de Defensa, Diego Molano, y el excomandante de la Policía, Jorge Luis Vargas, también aparecen implicados en este entramado.
Este escándalo recuerda la época oscura del DAS, cuando el espionaje a opositores y defensores de derechos humanos generó una crisis política. Ahora, con Pegasus en el centro del debate, surge la pregunta sobre la extensión del espionaje y sus verdaderos fines durante el gobierno de Duque.
Reacciones y consecuencias
Desde la revelación, varias organizaciones de derechos humanos han exigido una investigación independiente y la rendición de cuentas de los involucrados. El senador opositor Iván Cepeda calificó el uso de Pegasus como “un atentado contra la democracia”, mientras que periodistas afectados han alzado su voz para denunciar la vulneración de sus derechos.
A medida que las investigaciones avanzan, Colombia se enfrenta a otro escándalo que sacude sus instituciones y plantea interrogantes sobre los límites del poder en la era digital. La utilización de Pegasus y sus implicaciones aún están por verse, pero el impacto en la opinión pública ya es innegable.