29/12/2025
Hoy se cumplen 20 años desde que tomé la decisión más importante de mis 52 años de vida: dejar a el agresor padre de mis hijos, abrir mis alas y alzar el vuelo, logre irme...
Irme del miedo.
Irme del silencio.
Irme de una vida que me apagaba.
No fue un acto impulsivo. Fue un acto valiente.
No fue huir. Fue elegirme.
Durante años creí que aguantar era fortaleza. Hoy sé que la verdadera fuerza fue soltar.
Soltar al agresor, soltar la culpa, soltar la idea de que “tal vez mañana cambie”.
Mientras viví ahí, mis alas estaban cortadas.
No podía conducir un auto.
No podía estudiar.
No podía trabajar.
No podía decidir.
No podía crecer.
No porque no fuera capaz, sino porque la violencia empieza quitándote el permiso de ser tú.
Hoy, veinte años después, mi vida es la prueba viva de lo que ocurre cuando una mujer sale de la violencia y recupera su derecho a existir:
✨ Aprendí a conducir mi vida y mi rumbo.
✨ Estudio Derecho, porque entendí que el conocimiento también es protección.
✨ Trabajo en la Bolsa de Valores, un espacio que jamás imaginé posible para mí.
✨ Tengo mi taller de mecánica y embellecimiento automotriz.
✨ Hablo inglés, un idioma que antes me parecía inalcanzable.
✨ Soy CEO de la Fundación Mujer Libre, una organización que hoy acompaña a otras mujeres a salir del mismo lugar donde yo estuve.
Nada de esto ocurrió de la noche a la mañana.
Ocurrió porque salí.
Porque me di permiso de crecer.
Porque nadie volvió a decidir por mí.
Salir no me hizo débil. Me hizo libre.
No me rompió la vida. Me la devolvió.
No me quitó nada. Me permitió construirlo todo.
A ti, mujer que lees esto y estás cansada, confundida o dudando:
👉 Sí se puede.
👉 No es tarde.
👉 No estás sola.
No necesitas tener todo resuelto para dar el primer paso.
Solo necesitas una cosa: ser determinada,valiente y decidirte a vivir.
La violencia me quiso pequeña. La decisión me hizo gigante.
Ana Ordóñez
CEO Fundación Mujer Libre.