30/08/2026
COMUNICADO A PADRES DE FAMILIA
Asunto: Solidaridad y continuidad educativa tras el sismo del 10 de agosto.
Apreciados Padres de Familia,
Desde mi posición de ciudadano deseo manifestar mi más profunda preocupación por la situación que Cali y el occidente colombiano vive tras el sismo del pasado 10 de agosto.
Este terremoto es un evento fortuito, imprevisible y que generó daños en las edificaciónes educativas llenando de angustia a directivos, docentes y familias.
Soy testigo de que la única prioridad ha sido y seguirá siendo la seguridad de los niños y jóvenes de las instituciones educativas.
Entendemos que algunos padres han manifestado su inconformidad e incluso han expresado que no desean pagar la mensualidad del mes de septiembre, al estar en modalidad a distancia o en sedes provisionales, Frente a esto, con todo respeto, solicito comprensión:
El servicio educativo en las instituciones educativas privadas que sufrieron daños, no se ha suspendido: los colegios siguen educando.
Los docentes continúan trabajando, planeando clases y así poder atender a nuestros niños y jóvenes, ya sea de forma virtual por corto tiempo o en las sedes provisionales que con tanto esfuerzo están gestionando.
Entendamos que los compromisos de los colegios privados afectados por el sismo no se detienen:
El pago de nómina de profesores, personal administrativo, servicios públicos, plataformas virtuales y los peritajes técnicos de las sedes afectadas continúan. Esos costos, lamentablemente, no se pausan con el terremoto.
Las instituciones educativas privadas que sufrieron daños en sus instalaciones estan buscando soluciones, no EXCUSAS:
Ningún colegio quería esto, estoy muy seguro de ello.
Todas las instituciones privadas estan haciendo un esfuerzo económico y humano enorme para no afectar el año escolar de LOS NIÑOS Y JÓVENES.
Este es un momento para apoyarnos, no para afectarnos más entre nosotros. Si una familia tiene una dificultad económica real por esta emergencia, los directivos de las instituciones educativas privadas tienen sus puertas abiertas para que de forma privada se busque o encuentre una solución.
Pero el no pago generalizado pone en riesgo la estabilidad de las instituciones y por ende, la educación de todos nuestros niños.
Felicito de corazón a la inmensa mayoría de familias que han mostrado empatía, apoyo y solidaridad con los colegios privados afectados por el terrible terremoto del pasado 10 de agosto.
Sigamos unidos.