29/07/2026
Volver una y otra vez a un mismo lugar es una oportunidad para observar cambios y comprender la dimensión temporal de los procesos ecológicos, biológicos y también humanos. Por eso, las visitas a la Bocana del río Iscuandé, en el territorio del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, varias veces al año durante las últimas dos décadas, nunca son iguales.
Así lo comprobamos entre el 16 y el 20 de julio, cuando recorrimos bajos y barriales de este territorio para registrar aves playeras y acuáticas en el marco del Censo Neotropical de Aves Acuáticas.
Entre los hallazgos más destacados estuvieron la Gaviota gris (Larus modestus), el Charrán inca (Larosterna inca) y la Espátula rosada (Platalea ajaja), especies poco comunes en este sitio. Su presencia podría estar relacionada con las condiciones oceanográficas que actualmente se presentan en el Pacífico Oriental Tropical.
Pero no solo observamos aves. También fuimos testigos de cómo la dinámica costera, los procesos de la cuenca del río Iscuandé y las actividades humanas continúan transformando el paisaje de los bajos de la desembocadura. Estos ambientes son hábitats fundamentales para aves playeras, marinas y acuáticas que encuentran allí alimento, descanso y espacios para reproducirse.
Cada visita nos recuerda la importancia de seguir monitoreando estos ecosistemas y trabajando junto a las comunidades locales para comprender y conservar su extraordinaria biodiversidad.
¡Por las aves, con la gente!americas