14/06/2026
Con el corazón profundamente conmovido, la Fundación Amor por San Adolfo rinde este homenaje póstumo a nuestra paisana y gran amiga, LILIA QUINAYAS. Nos asiste la difícil pero reconfortante labor de exaltar el legado de una gran mujer que hizo del servicio su razón de ser.
LILIA fue una hija ejemplar de San Adolfo: generosa, hospitalaria y amable. Almas como la suya no desaparecen; dejan huellas eternas, echan raíces profundas en la comunidad y multiplican sus enseñanzas como una escuela de vida.
Aunque su partida nos duele y resulta difícil de aceptar, agradecemos a la vida el privilegio de haber compartido sus días y haber aprendido de sus firmes valores éticos y morales.
Elevamos una oración para que Dios la tenga en su santa gloria y llene de fortaleza y paz el corazón de su hermosa familia.