30/07/2026
Aventura fotográfica en la Reserva Doñana Vichada
Hace un par de años, unos amigos de Alejo y La Mona visitaron la Reserva Doñana Vichada y, mientras recorrían uno de sus senderos, lograron fotografiar un jacamar (Galbula galbula). Todos en la Reserva nos llenamos de alegría al saber que esta hermosa avecilla había quedado registrada.
Este año, en febrero, decidí salir a buscarla para fotografiarla personalmente. Para ello conté con la compañía de El Gatico, sobrino de La Mona, quien conocía muy bien el lugar y aceptó ser mi guía. Sabíamos que no sería una tarea fácil: se trata de un ave pequeña, de colores llamativos, pero extraordinariamente bien camuflada entre la vegetación.
El sendero es largo y, por lo general, resulta más cómodo recorrerlo en motocicleta. Sin embargo, descarté esa idea de inmediato. El ruido del motor altera la tranquilidad del bosque y nuestra intención siempre ha sido visitar estos espacios con el menor impacto posible. Caminar, además de ser más silencioso, permite observar con mayor detenimiento los pequeños detalles de la naturaleza sin perturbarlos.
Después de una caminata de aproximadamente cuatro kilómetros, durante la cual nos acompañó el incesante concierto de numerosas aves que se desplazaban velozmente por el dosel del bosque, llegamos al final del sendero. Descendimos por un barranco y, de pronto, El Gatico me hizo una señal para que me acercara en silencio. Con el dedo apuntaba hacia la rama de un árbol de chigo. Como mi vista ya no es la mejor, tuve que esperar pacientemente hasta que la pequeña ave se moviera. Solo entonces pude distinguirla.
Me sorprendieron su diminuto tamaño, su largo pico y la elegante cola, que le daba la apariencia de ser un ave mucho más grande. Sin perder tiempo, le enseñé a El Gatico a manejar una de las cámaras que llevaba, mientras preparaba la otra para tomar fotografías.
Para nuestra sorpresa, el jacamar realizaba vuelos muy cortos y volvía a posarse en una rama cercana, como si nos estuviera dando tiempo para fotografiarlo. Lo seguimos con cuidado en un radio de unos treinta metros y comenzamos a capturar aquellas imágenes que hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes. Entre ellas también aparece el infaltable paujil, otro de los habitantes emblemáticos de la Reserva.
"Compartimos la vida, compartimos la naturaleza."
Si disfrutas de este contenido, ayúdanos a difundir nuestra página y a promover la conservación de estos valiosos ecosistemas.
Para conocer más sobre esta hermosa especie, puedes consultar:
https://en.wikipedia.org/wiki/Jacamar