Por muchos años e históricamente en clínicas hospitales los familiares de las personas que sufren mal estado de salud que desde municipios y veredas son remitidos a los centros médicos; debieron dormir en muchas ocasiones sobre una caja de cartón e incluso a la intemperie, esa escena poco cristiana que muchas veces nos acostumbramos a presenciar esa como muchas
otras, sin que a nadie le importara… pero a ¡a nosotros si nos importó! Yesid Jiménez fundador y director de la “LA CASA DONDE MAMÁ” tuvo la oportunidad de evidenciar en la noche de noviembre del 2012 cuando acompañaba a su señora madre Oliva Velásquez de Jiménez quien se encontraba hospitalizada en la UCI “Unidad de Cuidados Intensivos” del Hospital departamental San Antonio de Pitalito Huila Colombia y es ahí donde ocurre la ocasión, en medio del dolor por la afectación de salud de su madre, ve con tristeza como una pareja de esposos que traían remitida al Hospital a su señora madre y suegra sin recursos económicos para costearse un servicio de hotel o similar y cada noche luego de la última visita a su paciente, debían convencer a enfermeras e incluso a personal de seguridad para que les permitiría descansar a aunque fuera un poco sobre una caja de cartón debajo de una camilla. Ahí en medio de lágrimas y peticiones a nuestro señor JESUCRISTO nace la idea; como una vez con su señora madre en casa iniciarían juntos esta tarea; pero todavía debía ocurrir más, un tarde del 5 de diciembre del 2012 fallece la señora. Y es ahí cuando la idea de crear la fundación se convierte en la única ilusión de Yesid Jiménez la idea había sido puesta en su corazón y ya no tendría tranquilidad hasta convertirla en realidad; y es un año más tarde cuando en compañía de su esposa hijos y amigos…
Maravillosa Diosidencia
El sacerdote Bernardo Antonio Alvares Arango es trasladado a la ciudad de Pitalito a la parroquia señor de los Milagros y por su trabajo Social conocía de esta fragilidad social que afrontan los familiares de los pacientes en las puertas y pasillos del Hospital, quien sin dudar por un instante acepto encantado hacer parte de este equipo y asumiendo la coordinación del albergue. Al mismo tiempo el reverendo que a su vez director espiritual del grupo apostólico Emaús quien es coordinado por el abogado Benjamín Antonio Vinasco Agudelo, también formaron parte de la fundación, aportando además las primeras camas, cobijas, colchones y utensilios de cocina y posteriormente la fundación la casa donde mamá se convirtió en un apostolado del Grupo apostólico Emaús.