01/06/2026
ARMONÍA DEL UNIVERSO
Desde la existencia en nosotros de un principio inteligente y racional, el encadenamiento de las causas y de los efectos nos hace remontar para explicar su origen, hasta el manantial de donde fluye. A ese manantial los hombres, en su pobre e insuficiente lenguaje, lo llaman Dios.
Dios es el centro hacia el cual convergen y van a parar las potencias todas del Universo. Es el foco de donde emanan todas las ideas de justicia, de solidaridad y de amor; el fin hacia el cual se encaminan todos los seres conscientes o inconscientemente. De todas nuestras relaciones con el gran arquitecto de los mundos dimana la armonía universal, la comunidad, la fraternidad. En efecto, para ser hermanos se necesita tener un mismo padre, y ¿qué otro padre que Dios podríamos tener? Se nos dirá que Dios ha sido presentado bajo aspectos tan extraños, y a veces tan odiosos por los hombres de secta, que el espíritu moderno se ha apartado de Él.
Pero, ¿qué importan las divergencias o las devagaciones de los sectarios? Pensar que Dios puede ser aminorado por los dichos de los hombres, equivale a creer que el monte Blanco y el Himalaya pueden ser manchados por el soplo de un mosquito.
La verdad radiante y deslumbradora se cierne muy por encima de las oscuridades teológicas.
Para vislumbrar esta verdad, el pensamiento debe desprenderse de los preceptos mezquinos y de las prácticas vulgares, rechazando las formas groseras con que las religiones han revestido el supremo ideal. Debe estudiarse a Dios en la majestad de sus obras. En la creación del Universo. En la madre naturaleza. En los animales y en el hombre.
Léon Denis, de su libro;
el por qué de la vida.
Te esperamos éste lunes 22 de Junio en la clase especial de nuestro curso de Nociones Básicas
- presencial- con el tema: "Dios en la Filosofía antigua y para los filósofos modernos" ¡te esperamos!