01/04/2026
Hoy que inicia el mes de los niños, quiero recordar algo que a veces olvidamos: la verdadera riqueza está en una sonrisa sincera, en la inocencia y en la capacidad de soñar sin límites.
Compartir con un niño campesino es volver a lo esencial, a lo simple, a lo que realmente importa. Ellos, con tan poco, nos enseñan tanto: amor, resiliencia, alegría y esperanza.
Que nunca nos falte la sensibilidad para cuidar, proteger y acompañar a nuestros niños, porque en ellos está el futuro, pero también la esencia más pura de la vida.
Feliz mes de los niños Juan Pablo Quiroga