13/08/2026
¿72 horas? ¿O indicación clínica?
Durante años, el recambio rutinario del catéter intravenoso periférico cada 72 horas se enseñó como una regla de seguridad: retirar, cambiar y volver a canalizar antes de que aparecieran complicaciones.
Pero la medicina basada en evidencia ha obligado a replantear una pregunta fundamental:
¿El tiempo que lleva colocado el catéter es realmente el mejor indicador para decidir cuándo retirarlo?
En medicina humana, la evidencia acumulada ha desplazado progresivamente el enfoque desde el recambio rutinario por calendario hacia el retiro por indicación clínica.
Es decir, el número de horas por sí solo no debería determinar necesariamente el retiro de un catéter que continúa siendo necesario, funcional y sin complicaciones.
🔎 ¿Qué debemos evaluar?
• Flebitis
• Dolor, eritema, calor o induración en el sitio de inserción
• Obstrucción o pérdida de permeabilidad
• Desplazamiento o deterioro del dispositivo
• Signos compatibles con infección
• Infiltración o extravasación
• Finalización de la terapia intravenosa
Y aquí hay una distinción importante:
Infiltración ≠ extravasación.
La infiltración corresponde a la salida accidental de una solución no vesicante hacia el tejido extravascular.
La extravasación implica la salida de una solución vesicante o con potencial de producir lesión tisular, pudiendo ocasionar daño local mucho más grave, incluso necrosis, dependiendo del agente involucrado.
Por eso, aunque ambas representan pérdida de acceso vascular y requieren intervención, no deben utilizarse como sinónimos.
¿Y en medicina veterinaria?
Aquí es donde debemos ser rigurosos.
No podemos trasladar automáticamente la evidencia humana a perros y gatos.
Las características del paciente, los dispositivos utilizados, las soluciones administradas, la técnica de colocación y mantenimiento y, especialmente, la disponibilidad de evidencia veterinaria específica pueden diferir.
Por ello, aunque la evidencia humana ha cuestionado el recambio rutinario basado exclusivamente en el tiempo, todavía necesitamos evidencia específica en medicina veterinaria antes de afirmar que el criterio de 72 horas debe abandonarse en nuestros pacientes.
La pregunta entonces cambia.
No es:
"Ya cumplió 72 horas → hay que retirarlo."
Es:
"¿Sigue siendo necesario, funcional y clínicamente seguro mantenerlo?"
Porque una práctica clínica no se vuelve correcta simplemente porque la hayamos repetido durante años.
Se vuelve correcta cuando la evidencia demuestra que sigue siendo la mejor decisión.
La próxima vez que encuentres un catéter IV que lleva 72 horas, quizá la pregunta más importante no sea:
“¿Cuántas horas lleva?”
sino:
“¿Cuál es la indicación clínica para retirarlo?”
La medicina basada en evidencia también nos obliga a revisar las reglas que aprendimos como verdades absolutas.