25/11/2016
¡Namaskar! Hace muchos años, cuando nació la idea de crear una Fundación y de tener un hogar de niños, un amigo me dijo: “No te metas con eso. Tener niños es lo ‘peor’ que puedes hacer. Con los niños la gente no se quiere comprometer porque después le da pena decir que ya no quiere, y que ‘debe’ continuar a ayudar. Los abuelitos ‘funcionan’ mejor”.
¡Tenía razón!
Con seguridad hay unos pocos y fieles padrinos y madrinas comprometidos pero, porque la vida da muchas vueltas, la gente se cansa y/o aleja después de un tiempo…Pero los fundadores (que somos voluntarios) no pueden decir a los niños ‘Chicos, hoy no hay comida porque no tenemos plata’ ☺. Eso ya les pasa en los fines de semana en sus casas, y NO puede pasar a Babanagar.
Y así se crea una lucha constante, TODOS LOS DÍAS.
La Fundación empezó hace 10 años en una finca alquilada y muchos sueños. Hoy tiene una tierra de 54 hectáreas con 4 casas más la Casa/Hogar que cuando queremos se transforma en un Centro de Retiros que puede hospedar hasta 40 personas.
Eso, además de tener unos gastos mensuales de 2500-3000 dólares (damos empleo a 5 personas) ha significado un esfuerzo de cientos de miles de dólares en la compra de la tierra y en la construcción del la Casa/Hogar principal (800 M2). A parte un carro, no hay deudas.
¿Cómo lo hicimos?
¡No sabemos! Es difícil explicar los cientos de ‘milagritos’ que han acontecido. Ustedes tal vez se acuerdan de quién es mi Socio Cósmico… ☺
Para regresar a lo que me dijo mi amigo, y para aquellos que quieren ayudar una vez al año (o una vez en la vida), Luz Marina (fundadora y Directora del Hogar) se inventó el Fundatón donde se pide una donación por algo específico a quien quiere ayudar, sin presión de ningún tipo.
Aquí va la presentación de este año.